Escriba para buscar

Cultura

Taller de hilado que rescata y revaloriza el arte textil mapuche

Compartir

El móvil de FM DEL LAGO recorrió las instalaciones del Centro Cultural Melipal, en Esquel, para visibilizar el gran presente que atraviesa el taller de hilado y telar. A cargo de la profesora Gabriela Carriman, el espacio no solo se consolidó como un punto de encuentro clave para vecinas de todos los sectores de la ciudad, sino también como un espacio para el rescate de las técnicas ancestrales y la identidad cultural de la región.

“El taller de hilado funciona los días lunes, de 10 a 12 horas. Estamos hilando y produciendo para después llevar todo eso al telar, es una actividad muy linda”, detalló Carriman, visiblemente entusiasmada por la respuesta de la comunidad en este ciclo.

Un punto de encuentro que unifica a los barrios

A diferencia de temporadas anteriores, donde la propuesta se descentralizaba en distintos vecindarios, la concentración de la actividad en el Melipal generó un impacto comercial y social inesperado.

“Años anteriores hemos estado recorriendo distintas sedes en los barrios, pero la convocatoria era poca. Acá este año batimos récord de alumnas. Se transformó en un punto de encuentro especial porque vienen de todos los barrios de Esquel”, destacó la tallerista.

El proceso que realizan las alumnas es completamente artesanal y abarca la cadena completa de producción textil tradicional: “Acá llegamos, nos ponemos a hilar, agarramos el vellón, lo limpiamos y después hilamos en la rueca. Nos dedicamos exclusivamente a hilar, aprovechando este espacio que nos cedieron”, explicó.

Sin embargo, el objetivo va mucho más allá de la confección de prendas. Carriman enfatizó que el corazón del taller radica en la preservación de las raíces locales: “Queremos que esto no se pierda, queremos revalorizar el arte textil mapuche, rescatando también los tintes naturales que estamos practicando en las clases”.

El desafío de la materia prima

Uno de los puntos más complejos para las hilanderas es la obtención de la lana adecuada para el trabajo en la rueca, una tarea que requiere previsión y conocimiento técnico del material.

“A veces tenemos complicaciones con los vellones que necesitamos para hilar”, admitió la profesora, señalando que para confeccionar indumentaria se requiere lana de mecha larga y con grosores específicos.

Para garantizar la continuidad de la producción durante todo el año, el taller se abastece de buena lana ovina de la zona durante los meses de noviembre y diciembre, coincidiendo con la época de esquila en la región.

Talleres libres, gratuitos y abiertos al turismo

Para finalizar, Gabriela Carriman recordó que las puertas del centro cultural están abiertas tanto para residentes que quieran aprender el oficio como para quienes visitan la cordillera y desean conocer más sobre la cultura chubutense.

“Los días lunes estamos con el hilado, y todavía hay cupo para quienes quieran sumarse. También estamos con las clases de telar los días martes, miércoles y viernes”, informó, remarcando que se trata de talleres libres y gratuitos. “Están todos invitados a visitarnos; es un espacio muy lindo donde también se acercan los turistas a ver el proceso”, concluyó.