Estancia Tecka concreta la primera exportación directa de lana a Uruguay bajo la modalidad “Barraca de Campo”
Compartir
A partir de una nueva normativa de la Dirección Nacional de SENASA, los productores locales ahora pueden exportar de forma directa sin intermediarios locales, ampliando las fronteras comerciales del sector ovino.
La provincia de Chubut marcó un hito para el sector ovino con la primera exportación de 55.702 kilos de lana sucia con destino a la República Oriental del Uruguay. La operatoria se realizó directamente desde la Estancia Tecka, ubicada en el Departamento de Languiñeo, y se convirtió en el debut oficial del sistema de “Barraca de Campo”.
Esta nueva modalidad surge de la Resolución SENASA 44/2026, la cual habilita a los establecimientos rurales que acopian su propia producción a registrarse como barracas. El objetivo de la medida es desburocratizar el comercio, reducir costos logísticos, optimizar los tiempos y otorgar mayor competitividad a los productores, manteniendo bajo estricto control los estándares sanitarios internacionales.
El recorrido de la carga
El operativo logístico y sanitario se coordinó entre la oficina de SENASA Esquel y el Centro Regional Metropolitano, el origen fue Estancia Tecka (Chubut), donde se fiscalizó la carga inicial, el transporte terrestre fue hacia la Plazoleta Fiscal Patrón Avellaneda (Buenos Aires) para la consolidación documental y física del embarque y de ahí directamente hacia Uruguay por vía terrestre a través del puente internacional General San Martín (Gualeguaychú – Fray Bentos).
“Se amplía mucho el margen de maniobra”
En diálogo con FM DEL LAGO, Carlos Moralejo, administrador de Estancia Tecka, brindó detalles sobre el impacto económico de esta habilitación y destacó la flexibilización comercial que representa para el sector.
“Aprovechando esta medida dispuesta por el gobierno a través de SENASA, y luego de un proceso de trámites, logramos habilitar nuestro galpón de lana como barraca de campo. El beneficio directo es que uno tiene más opciones de venta, no se limita solo al mercado local y se abre el espectro a compradores de otros países”, explicó Moralejo.
El administrador subrayó que este esquema elimina penalizaciones previas y otorga una autonomía inédita al productor primario: “Uno puede salir afuera con mejores condiciones, pactar directamente con el comprador y elegir dónde quiere exportar. Además, estamos en un muy buen momento para la venta por el precio de la lana; hacía mucho que no veíamos estos valores”.
Alerta sanitaria: la preocupación por el avance de la sarna
No todo es optimismo en el sector ovino. Moralejo también se refirió a una de las problemáticas sanitarias más complejas que golpea actualmente a la Patagonia: el avance de la sarna.
El administrador fue categórico al señalar la responsabilidad de los productores en la propagación de la enfermedad:
“Es una gran preocupación. En algunos casos hubo negligencia, lo cual llevó a que la sarna se distribuya en varios lugares de la provincia. Nosotros estamos tomando los máximos recaudos y controles estrictos, pero lo más crítico es la falta de cuidado de algunos establecimientos”.
Finalmente, advirtió sobre las dificultades técnicas para combatir la plaga en esta época del año: “Los productos inyectables generaron resistencia. Hoy solo el baño sanitario es efectivo, pero no es la temporada adecuada por el estrés que genera el frío en los animales. El invierno es cuando más se propaga la sarna, por lo que en cuestión de baños habrá que esperar hasta la próxima primavera”, concluyó.







