Bomberos voluntarios de Trevelin exigen fondos adeudados y advierten sobre el impacto en el servicio
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La Asociación de Bomberos Voluntarios de Trevelin profundizó sus reclamos ante la retención y falta de transferencia de los fondos que por ley le corresponden al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios. La falta de estos recursos pone en tensión la capacidad operativa y de respuesta de un cuartel que hoy cuenta con 43 integrantes activos en su cuerpo.
El presidente de la Comisión Directiva, Jonathan Braig, dialogó con FM DEL LAGO y detalló el tenor de la medida que incluyó un “sirenazo” a nivel nacional a las 10:00 horas. Según explicó, el conflicto se centra en demoras e idas y vueltas con el Ministerio de Economía de la Nación en relación con los fondos recaudados a través de la alícuota de las primas de seguros estipulada en la Ley N.º 25.054.
“Hay unos 60 mil millones del año pasado que todavía no se distribuyen”, aseveró Braig, al tiempo que aclaró que la cifra pendiente para la jurisdicción de Trevelin asciende a unos 45 millones de pesos.
Un derecho legal y no una ayuda extraordinaria
Desde la institución recalcaron que estos recursos no representan ningún tipo de asistencia discrecional o ayuda extraordinaria por parte del Estado nacional. Por el contrario, se trata de partidas estipuladas por la Ley N.º 25.054, concebidas específicamente para garantizar el sostenimiento operativo y el fortalecimiento constante del servicio público que brindan.
“Los recursos para Bomberos no son un privilegio: son una herramienta indispensable para proteger vidas y bienes”, enfatizaron desde la institución a través de sus canales oficiales.
En la misma línea, el presidente de la entidad aclaró cómo se compone el esquema financiero del cuartel, “Tenemos los subsidios provinciales y nacionales, pero no están encuadrados en el uso operativo diario del cuartel, son para equipamiento. Para el funcionamiento de todos los días utilizamos lo que se recauda a través de la tasa de seguridad que se abona mediante la cooperativa”. Asimismo, indicó que el subsidio provincial —de menor envergadura y destinado también a la compra de material— se encuentra al día.
Destino de los fondos y costos dolarizados
Sobre el dinero retenido a nivel nacional, Braig detalló que ya tienen planificado su destino exacto, “Con el subsidio nacional vamos a comprar equipos de respiración y otros elementos que son muy caros; un equipo autónomo ronda los 5.000 dólares. No sabemos cuándo puede llegar ese dinero; Nación está en comunicación con Rubén Oliva y en esa cadena vamos teniendo información”.
El dirigente explicó el mecanismo administrativo por el cual se liberan las partidas: “Generalmente tenemos una partida del subsidio general que sube a principio de año y después hay un remanente de cuando alguna institución no cumplió con la documentación. Nosotros tenemos toda la documentación en regla, ya recibimos el primer aporte del subsidio en febrero —correspondiente al año pasado—, pero hoy la deuda con Trevelin es de alrededor de 45 millones de pesos”.
Asimismo, detalló que estos montos son recaudados por el Ministerio de Economía, el cual “una vez que los reagrupa y ve que las instituciones cumplen con todas las documentaciones reglamentarias, los redistribuye de forma directa a cada institución que tiene un monto asignado”. No obstante, cuestionó que actualmente el tema “está en disputa con el Ministerio de Economía”.
Un petitorio con múltiples demandas estructurales
Además del reclamo principal por los fondos de la ley nacional, el sector nuclea una serie de demandas urgentes para asegurar la sostenibilidad de los cuarteles en todo el país, se exige el pago correspondiente por la atención de siniestros y emergencias ocurridas en tramos de rutas concesionadas, demandan la aplicación efectiva y plena de la Ley N.º 27.629, la cual contempla diversas medidas de fortalecimiento económico y fiscal para la actividad y solicitan mejores condiciones y menores trabas burocráticas o impositivas para la adquisición de vehículos pesados, unidades de rescate y equipamiento tecnológico de emergencia.
Finalmente, desde Trevelin advirtieron que, aunque el cuartel “está bien equipado”, las necesidades son constantes y los escenarios estivales son complejos: “Cuando hay incendios siempre los recursos son propios”. Con este pronunciamiento y visibilización, la institución local ratifica su estado de alerta ante una problemática que impacta de forma directa en la capacidad de respuesta y prevención de emergencias.







