Planta de residuos de Esquel: “no vale judicializar ni rescindir de prepo”
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El histórico conflicto entre los municipios de Esquel y Trevelin por el gerenciamiento de la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos (PTRSU) y una millonaria deuda judicializada sumó un capítulo de altísimo voltaje político. El ex intendente del Pueblo del Molino y exministro de Ambiente de la provincia, Juan Garitano, rompió el silencio en una entrevista exclusiva con FM DEL LAGO.
Garitano no solo defendió la postura histórica de Trevelin, sino que fustigó la falta de articulación comarcal por parte de Esquel y arremetió con términos durísimos contra el gobernador Ignacio Torres por su “ausencia” y “falta de intervención” en el conflicto.
Un pecado de origen: del proyecto comarcal al manejo unilateral
Garitano recurrió a su experiencia como el funcionario que administró el crédito original del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2005 para el saneamiento de basurales en Chubut. Explicó que, por exigencia del organismo internacional, la planta nació bajo un convenio tripartito (Esquel, Trevelin y Provincia) con un carácter estrictamente comarcal.
Sin embargo, para el ex ministro, el problema actual radica en una decisión política que desvirtuó el espíritu inicial del proyecto: “El primer problema es que el personal que trabaja en la planta es de Esquel, cuando tendría que haber pertenecido a una empresa privada o un gerenciamiento consorciado. En el VIRCH, ocho intendentes manejan la basura bajo un gerenciamiento común; acá son dos municipios y no se pueden poner de acuerdo.”
El ex intendente denunció que la municipalidad de Esquel siempre fijó los costos y las tasas de manera unilateral, impidiendo que Trevelin pudiera discutir el valor real del residuo por tonelada. “Esquel fijó sus costos y se los aplicó a un municipio que es parte integrante de la planta. Cuando fui intendente quise discutir esto con [Sergio] Ongarato y no se dio”, recordó.
Críticas al pedido de rescisión del convenio
La polémica escaló tras la presentación de tres ex concejales de Esquel —entre ellos el ex concejal Sepiurka—, quienes solicitaron formalmente al actual Concejo Deliberante esquelense derogar el convenio marco entre ambas localidades.
Garitano calificó la iniciativa como fuera de lugar: “Ese convenio lo firmé yo como ministro. Es un acuerdo de tres partes y nunca se puede rescindir de manera unilateral. Creo que hacer esa ordenanza sería una barbaridad”.
Respecto a la millonaria deuda que Esquel le reclama a la gestión de Héctor Ingram, el dirigente fue tajante al asegurar que Trevelin jamás dejó de aportar: “Trevelin pagó desde el primer día; pagó con dinero y con especies, poniendo seis obreros y un camión. El bache es por la discusión del costo. ¿Quién fijó y determinó esa deuda de forma unilateral?”, cuestionó.
Duras acusaciones a Ignacio Torres
El tramo más explosivo de la entrevista se dio cuando Garitano apuntó contra el mandatario provincial por desentenderse de la disputa legal y política de la cordillera, a pesar de que Provincia es garante institucional y financiero de la planta (actualmente financia el segundo módulo por 1.300 millones de pesos).
“El gobernador debería opinar a través de su ministro de Ambiente porque la provincia tiene mucho que ver con esto”, disparó sin filtros.
Asimismo, Garitano acusó a Torres de discriminar y “estigmatizar” a los habitantes del Pueblo del Molino, marcando una distancia histórica con gestiones anteriores “Este señor nunca vino a Trevelin a dar audiencias y escuchar a la gente. Viene a Esquel y se va a Corcovado, pero jamás hizo una visita oficial acá. [Mario] Das Neves visitó Trevelin, [José Luis] Lizurume, [Carlos] Maestro, hasta [Mariano] Arcioni. Todos vinieron. Este gobernador es el único que no lo ha hecho”, sentenció.
El llamado a la cordura comarcal
A pesar de la virulencia de sus declaraciones, Garitano cerró con un llamado a la madurez política de la región para frenar la escalada en los tribunales. “Como región nos merecemos tener acuerdos locales que nos hagan crecer armónicamente. Esto se tiene que resolver de la mejor manera posible entre todos; no vale judicializar ni rescindir de prepo”, concluyó.
La pelota queda ahora del lado del Concejo Deliberante de Esquel y de las intendencias de la cordillera, en un conflicto ambiental y económico que parece estar muy lejos de encontrar una tregua.







