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“Solo faltan los planos que la Delegación Administrativa debe presentar para habilitar el gas”

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El Centro de Servicios Alternativos y Complementarios (CSAC) N° 557 de Trevelin atraviesa una situación crítica que mantiene paralizada la atención presencial de más de un centenar de estudiantes. En diálogo con FM DEL LAGO, Valeria Jaime, presidenta de la Cooperadora Escolar y psicóloga social, pidió respuestas de la Delegación Administrativa impide el uso del edificio desde diciembre del año pasado.

Un servicio esencial para la inclusión, hoy interrumpido

El CSAC 557 no es una escuela convencional; su rol es fundamental para la trayectoria escolar de niños con discapacidades, autismo, TDAH y dislexia. Actualmente, un equipo de 30 docentes acompaña a 125 familias de Trevelin y los parajes vecinos.

• El conflicto: Aunque los maestros asisten a las escuelas comunes para dar apoyo en el aula, los “espacios de fortalecimiento” —instancias cruciales de refuerzo individualizado— deben realizarse en el edificio propio de la calle Molino Viejo 662.

• El edificio fantasma: Desde fines de 2026 se realizaron reparaciones en tuberías y artefactos, pero la obra está frenada por una cuestión burocrática. “Solo faltan los planos que la Delegación Administrativa debe presentar para habilitar el gas. Estamos en abril, en la época más fría, y seguimos esperando”, reclamó Jaime.

“Estamos boyando”: docentes y alumnos sin privacidad ni legajos

Debido a la falta de calefacción, el equipo directivo y los docentes se han visto obligados a deambular por distintos espacios, como la escuela hospitalaria, compartiendo lugares reducidos que no garantizan la operatividad necesaria.

“Andamos boyando. No hay armarios para resguardar los legajos de los alumnos, no se pueden hacer reuniones de padres para iniciar el ciclo lectivo y no hay privacidad para atender los casos. Somos el último eslabón de la sociedad para quienes deben tomar decisiones”, sentenció la presidenta de la Cooperadora.

El impacto en los niños

Valeria Jaime, quien además es madre de un niño de 8 años con TDAH que asiste a la institución, explicó el daño emocional y pedagógico que genera esta desidia. “Mi hijo pide ir al CSAC, reconoce el trabajo de su maestra. El apoyo en áreas como matemáticas es una pata fundamental junto a sus terapias. Si no tenemos el edificio, la trayectoria escolar del chico se ve seriamente afectada”.

El reclamo a las autoridades

La comunidad educativa exige que los responsables de Obras Públicas y la Delegación Administrativa “den la cara” y agilicen la presentación de la documentación técnica ante la prestataria de gas. Cabe remarcar que las Reparaciones físicas  están terminadas; faltan los planos para la habilitación final.

“Requerimos que esto se arregle ya. Los chicos con dificultades en el aprendizaje no pueden seguir esperando los tiempos de la burocracia mientras el invierno se nos viene encima”, concluyó Jaime.