Polémica por pintura en los reductores de velocidad de Esquel
Compartir
El responsable de Colorshop Esquel, Nicolás Paileman, habló de la capacitación técnica sobre señalización vial. Aseguró que para que la pintura no se salte, es clave respetar los esquemas de limpieza, dilución y humedad, factores que fallaron en pruebas anteriores.
La durabilidad de la señalización vial en las calles de Esquel ha sido motivo de debate vecinal. Frente a esto, la firma local Colorshop tomó la iniciativa de realizar una prueba técnica y capacitación para demostrar que el problema no radica en el material, sino en la aplicación.
En diálogo con FM DEL LAGO, Nicolás Paileman, responsable de la pinturería, detalló que la actividad —realizada íntegramente con recursos privados— buscó formar a los trabajadores de la Cooperativa 1 de Mayo en el uso de productos específicos de la marca Sinteplast.
“No es llegar y pintar”: Los errores más comunes
Paileman fue categórico al explicar por qué muchas veces la pintura de las sendas o reductores desaparece a los pocos días. Según el experto, existen tres factores críticos:
• Diluyentes incorrectos: “Está bueno saber que a veces las diluyen con tiner o aguarrás y la pintura se sale a los días. Se debe usar el diluyente específico para pintura acrílica vial”, advirtió.
• La humedad, el gran enemigo: Durante la prueba, se encontraron con condiciones adversas. “Había humedad por debajo de la pintura y hubo que remover material previo. La superficie no tiene que estar húmeda y se deben respetar los tiempos de secado, algo difícil en nuestra zona”.
• Falta de limpieza: “El reductor no estaba limpio, hubo que limpiarlo. No tiene que tener grasa ni polvillo para que el esquema funcione”.
Innovación en visibilidad nocturna
Uno de los puntos más destacados de la charla técnica fue la implementación de microesferas de vidrio. Este componente es el que permite que la señalización sea efectiva durante la noche.
“Mostramos cómo funciona el sembrado de microesferas en polvo. Esto permite que, cuando pasa un vehículo de noche, la pintura refleje la luz de otra manera, garantizando seguridad”, explicó Paileman.
Un aporte netamente privado
El comerciante resaltó que tanto la pintura utilizada como el traslado del técnico especializado fueron costeados por la empresa, sin participación del Estado local. “Fue todo del privado, no hubo aporte municipal”, aclaró, subrayando que incluso se encontraron con la falta de elementos básicos como moldes de demarcación al momento de la prueba.
“La gente se preocupa por si la pintura es la correcta. Nosotros demostramos que la pintura es la adecuada (demarcación industrial), pero si no se siguen los pasos técnicos, el resultado falla. La idea de Colorshop es ayudar y formar a la gente para que las cosas se hagan bien”, concluyó.







