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“Nuestra prioridad es la continuidad laboral y que el trabajador no pierda poder adquisitivo”

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Tras una reunión mantenida esta mañana en el despacho del intendente, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Esquel y Zona Oeste (SOEME y ZO) cerró un nuevo acuerdo salarial para el sector. Según detalló por FM DEL LAGO Antonio Osorio, secretario general del gremio, “el convenio establece un 7% de incremento al básico para el mes de julio, sumado a una asignación no remunerativa de 100.000 pesos para agosto y otros 100.000 pesos para septiembre”.

“Teníamos que acompañar el contexto actual. Sabemos que las arcas municipales no atraviesan su mejor momento, pero somos conscientes de que Esquel está en una situación mejor respecto a otros municipios de la comarca”, señaló Osorio tras la firma. El dirigente destacó que, tras el último ajuste del 11,4% firmado en marzo, el objetivo principal es “llegar a octubre con la menor brecha posible” frente a la inflación.

Compromiso con los contratados y perspectivas

Uno de los puntos centrales del diálogo con el Ejecutivo fue la situación de los trabajadores contratados. Osorio explicó que se implementó un esquema de actualización atado al IPC (Índice de Precios al Consumidor), con una corrección adicional del 10% aplicada al sueldo de julio. “Hemos acordado revisar este esquema cada tres meses por IPC para evitar que queden rezagados. Nuestra prioridad es la continuidad laboral y que el trabajador no pierda poder adquisitivo”, afirmó.

En este marco, el dirigente gremial fue crítico sobre la modalidad de ingreso a la administración pública: “Lo normal debería ser el ingreso por concurso, demostrando idoneidad desde el primer día. Lamentablemente hemos normalizado las contrataciones precarias, y tras años de espera, no queda otra alternativa que regularizar la situación para garantizarles los aportes y la cobertura de ART que merecen”.

Sobre la quita del SEM y el rol del sindicato

Consultado sobre la decisión política de eliminar el Sistema de Estacionamiento Medido (SEM), Osorio optó por la cautela: “Es una decisión política en la que el gremio no interviene. Como vecinos, entendemos la dificultad del estacionamiento en el centro, pero será el Ejecutivo junto a los comerciantes quienes deban evaluar cómo se ordenará la circulación vehicular una vez que el sistema se retire”.

Finalmente, el referente del SOEME ratificó que las partes volverán a sentarse a negociar en octubre para evaluar el impacto de la inflación y definir los pasos a seguir para lo que resta del año, manteniendo la expectativa de que la situación financiera local continúe mejorando.