Vecinos del barrio Roca rechazan la construcción de viviendas del IPV en un terreno utilizado como estacionamiento y acceso vital
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Vecinos de las calles Pellegrini y Rogero, ubicadas en el barrio Roca de esta ciudad, manifestaron su drástico rechazo al inicio de las obras para la construcción de cuatro viviendas impulsadas por el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). El predio en cuestión, que comenzó a ser vallado en los últimos días, funcionaba históricamente como playa de estacionamiento y única vía de acceso para vehículos de emergencia.
Liliana Thomas, vecina del sector, dialogó con FM DEL LAGO y expresó la profunda angustia que atraviesa la comunidad ante la pérdida de este espacio.
“Este predio, donde hoy van a construir cuatro viviendas que ya tienen nombre y apellido, siempre lo hemos usado los vecinos para estacionar, y para que los chicos saquen a sus perritos a caminar. De pensar que vamos a perder este lugar, nos angustia”, sostuvo.
Problemas de circulación y falta de respuestas
La vecina remarcó que el diseño urbanístico del barrio dificulta la movilidad, ya que cuenta mayoritariamente con pasajes muy angostos. En este sentido, advirtió que el predio intervenido cumple un rol fundamental para la seguridad y la logística diaria: es el único paso habilitado para el ingreso de ambulancias, patrulleros policiales y las combis escolares.
Asimismo, denunciaron el absoluto hermetismo y la falta de canalización institucional de sus reclamos, presentaron notas formales ante el Concejo Deliberante, el intendente Matías Taccetta y las oficinas del IPV, sin obtener respuestas hasta el momento. Ante la falta de respuestas y el avance del vallado durante el fin de semana, los frentistas radicaron una denuncia contra el intendente municipal y el IPV, según afirmaron a través de la radio.
Según indicó Thomas, la concejal Evangelina Chamorro les habría manifestado que las autoridades “no se dieron cuenta de dónde iban a construir estas viviendas”, evidenciando la ausencia de un estudio de impacto urbanístico.
Críticas al destino de las unidades y al abandono barrial
Por otro lado, los vecinos cuestionaron que las cuatro viviendas estén destinadas a empleados del propio organismo provincial y señalaron que la zona arrastra un abandono histórico de más de cuatro décadas.
“El barrio tiene más de 40 años y es un abandono total. No estamos en contra de que se construyan viviendas, el problema es que no generaron un estacionamiento alternativo para nosotros ni pensaron por dónde van a entrar los bomberos si pasa una emergencia”, enfatizó Thomas, quien además denunció que los vehículos particulares de los residentes han quedado encerrados dentro del predio vallado.
En la misma línea se expresó Alejandro, otro de los frentistas afectados, quien ratificó que nadie se acercó a dialogar con los habitantes del sector antes de iniciar los trabajos. “Acá no vino nadie a hablar con ningún vecino. Encima vinieron el fin de semana y mandaron a los empleados a cerrar. Si pasa algo acá, no tenemos entrada de bomberos ni de una ambulancia”, concluyó con preocupación.







