Érica Pineda asumió al frente del Colegio de Ingenieros y Técnicos en Esquel tras la salida de Fernanda Felices González
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Tras la renuncia de Fernanda Felices González, Érica Pineda quedó al frente de la conducción local del Colegio de Ingenieros y Técnicos. En diálogo con FM DEL LAGO, la flamante referente se refirió a la polémica interna, defendió la legalidad del procedimiento de renovación de autoridades y detalló los ejes de su gestión.
Renovación de autoridades y respaldo legal
Pineda se refirió a las repercusiones públicas generadas por el alejamiento de Felices González e indicó que el funcionamiento institucional se rige estrictamente por la normativa vigente. “Acá tenemos una ley por la cual nos regimos, trabajamos dentro de la ley y dentro de ese marco”, señaló, al recordar que en mayo pasado se llevaron a cabo elecciones en todo Chubut donde la lista actual se impuso con el 78% de los votos.
Asimismo, explicó que el directorio provincial se renueva por tercios y cuenta con la potestad estatutaria de elegir autoridades a mano alzada o mediante el voto. Bajo esta modalidad, el pasado lunes se concretó el traspaso formal. De este modo, el ingeniero Miguel Willhuber quedó al frente del Colegio de Ingenieros y Técnicos de Esquel, mientras que Héctor Giovanelli asumió en la delegación local.
“Acá no fue a dedo, fue a mano alzada a través del directorio como corresponde. Los matriculados designaron al directorio en mayo en una elección a toda la provincia y se les da la facultad para que tome decisiones”, enfatizó Pineda, aclarando que también se produjeron modificaciones en Comodoro Rivadavia, mientras que en otras localidades las listas fueron proclamadas por unidad.
Funciones, recaudación y aclaraciones sobre la administración
Consultada sobre el rol de las delegaciones, la referente indicó que están vinculadas al ejercicio profesional de los matriculados, abarcando la emisión de certificados habilitantes necesarios para la presentación de documentación ante la provincia, licitaciones o empresas.
Sobre el manejo financiero, explicó que los aranceles recaudados por metro cuadrado de obra se giran a la casa central, desde donde se realizan coparticipaciones para cubrir gastos corrientes y obras de infraestructura, como el edificio propio ubicado en San Martín y Molinari. Además, destacó que bajo la gestión saliente se implementó la modalidad de trabajo virtual sin manejo de efectivo en caja.
Ante cuestionamientos vinculados al uso de un convenio de confidencialidad, Pineda aclaró que la medida no busca ocultar destinos de fondos, sino resguardar la información institucional: “Cada mes que se hace el balance se pega en el consejo y puede ir cualquiera a verlo. Esto se hizo porque había una persona que iba y filmaba y sacaba todo para afuera; hay que dejar de ver fantasmas”. También aclaró que el cobro de viáticos para el directorio y los delegados responde exclusivamente al cumplimiento de sus funciones y traslados hacia la sede central en Rawson.
Proyección y relación con el municipio
De cara a la nueva etapa, Pineda remarcó que el objetivo principal es dar continuidad al trabajo realizado y optimizar los vínculos con el municipio para agilizar las gestiones de obras particulares. “Muchos de los técnicos se quejan por los tiempos de la presentación de planos; desde el municipio siempre tienen la mejor predisposición, pero uno cuando presenta un plano quiere todo ya. Queremos facilitarles herramientas para que funcione todo mejor”, afirmó.
Finalmente, se refirió a las críticas personales surgidas en el marco de la transición y llamó a dejar de lado especulaciones políticas. “Me conocen, saben lo que soy, mi credo religioso y mi postura política. Todo aquel que tenga algo personal hacia mí, bienvenido sea que podamos charlarlo”, concluyó.







