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“La diferencia la hice por seguir esforzándome, hablando con los profesores y preguntando qué podía hacer para mejorar”

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En una emotiva ceremonia llevada a cabo en la Legislatura Provincial, se entregaron los reconocimientos a los estudiantes más destacados del territorio chubutense en el marco de la Ley VIII N° 156, que premia el Mejor Promedio Educativo y el Mérito a la Trayectoria Educativa, otorgando además becas provinciales para acompañar la continuidad académica en el nivel superior.

Entre los jóvenes homenajeados se encuentra Guillermina Gauna Bartel, egresada del Colegio Salesiano de Esquel, quien alcanzó una destacada marca con un promedio general de 9,39 en todo su secundario y un sobresaliente 9,70 en su último año. Tras recibir la distinción, la joven dialogó con FM DEL LAGO y compartió su recorrido, los desafíos superados y su presente cursando la carrera de ingeniería mecánica en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Bariloche.

El esfuerzo, la superación y el valor de la constancia

Recordando sus inicios en el nivel medio —etapa que debió atravesar en plena pandemia de Covid-19—, Guillermina reconoció que el camino no fue sencillo: “Hice el comienzo del secundario en pandemia y fue difícil para mí, tuve un promedio más bajo, pero en tercer año pude empezar a tener mejores notas; estar en el aula y con el docente ahí era otra la situación”.

La flamante estudiante universitaria enfatizó que el mérito no estuvo exento de tropiezos: “La secundaria y esas notas que tuve fueron porque me esforcé muchísimo. Mi mayor lucha fueron matemática y química, muchas pruebas desaprobé. La diferencia la hice por seguir esforzándome, hablando con los profesores y preguntando qué podía hacer para mejorar”, expresó.

Asimismo, reflexionó sobre el valor de afrontar las frustraciones: “Estuve en las olimpiadas de física y me fue mal, tuve muchos concursos perdidos, pero nada se compara con lo que me espera en la vida. Mi mamá siempre me impulsa a seguir adelante; un poco de miedo al fracaso tengo, en ingeniería puede haber fracasos muy profundos, pero estoy muy contenta de empezar la carrera”.

Vocación temprana y excelencia en la universidad pública

Su pasión por las ciencias exactas y la técnica nació curiosamente en tiempos de aislamiento: “En pandemia decidí que quería ser ingeniera buscando carreras en internet. Una de las materias que desaprobé en ese momento fue ciencias naturales, me fue muy mal, volví a hacer todos los trabajos de nuevo y aprobé todo”. Esa chispa inicial, sumada a su gusto por los automóviles, terminó por definir su vocación.

Actualmente, instalada en la ciudad rionegrina, cursa con un ritmo intenso: “Me inscribí en ingeniería mecánica en la UTN en Bariloche, tengo ocho materias anuales y curso de lunes a sábado. Los docentes que uno encuentra son una cosa que no puedo creer; hay profesores que son ingenieros nucleares del Balseiro, doctores en química… eso hace que la educación sea mucho más importante y se le pueda preguntar mucho más al profesor”.

El significado del reconocimiento y el respaldo económico

Respecto a la distinción recibida, que incluyó diploma, medalla y una beca provincial de 300 mil pesos que se percibe de marzo a diciembre, la joven valoró el gesto institucional como un impulso fundamental: “La beca es una gran ayuda, en ingeniería se gasta mucha hoja, así que viene muy bien. Sentí que fui vista; hay muchos reconocimientos para otros logros como lo deportivo y el arte, y admiro eso, pero siento que muchas veces se tiende a dejar lo académico de lado, y los estudiantes somos parte del futuro”.

En esa línea, agregó: “Estoy haciendo mi carrera en una universidad pública, esto también es una forma de decir ‘queremos que se queden’. Estamos atravesando momentos complicados para la educación y esto es una caricia para mi carrera”.

Por último, dejó un consejo para quienes transitan las aulas secundarias, remarcando la importancia de la curiosidad autodidacta: “En la secundaria estudiaba muchas cosas que no tenía en la escuela, creo que lo que más puedo resaltar es estudiar por fuera, eso nos forma la cabeza. La semana tiene que llevar un tiempo de estudio de lo que más nos gusta, sino es muy aburrido”.