Mes de la Educación Especial: la Escuela 527 de Esquel articula salud y educación para garantizar trayectorias inclusivas
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En el marco del mes de la Educación Especial, la Directora de la Escuela número 527 de Esquel, Gabriela Mansilla, dialogó con FM DEL LAGO sobre el trabajo territorial que realiza la institución. Siendo la única en toda la Región III especializada en baja visión, la escuela acompaña a medio centenar de estudiantes, articula controles oftalmológicos en distintas localidades y ya organiza la cuarta edición de la carrera inclusiva para noviembre.
La institución lleva adelante diversas propuestas pedagógicas y deportivas, entre ellas el inicio de actividades en el natatorio municipal. Con una matrícula de alrededor de 50 estudiantes, es la única escuela de la Región III que brinda servicio especializado a personas con baja visión, extendiendo su labor a Trevelin, Cerro Centinela y próximamente Gualjaina.
En articulación sanitaria, realizan un seguimiento personalizado de las familias, facilitando turnos oftalmológicos rápidos y gestionando la adquisición de lentes para quienes no pueden costearlos.
Las actividades también involucran una agenda deportiva, avanzan en los preparativos de la cuarta edición de la carrera inclusiva prevista para conmemorar el Día de la Discapacidad en noviembre.
Inclusión, autonomía y proyectos en marcha
En el marco de las actividades por el mes de la Educación Especial, la directora Gabriela Mansilla destacó el compromiso cotidiano del plantel docente y los múltiples proyectos que impulsa la comunidad educativa para garantizar la autonomía de los alumnos.
“Estamos con muchos proyectos. En la escuela arrancamos el viernes con pileta en el natatorio, que es algo muy importante. Seguimos con una matrícula de 50 estudiantes que acompañamos y con el mismo plantel docente”, señaló Mansilla.
Asimismo, adelantó que ya se encuentran planificando la cuarta edición de la carrera inclusiva, evento que se consolidó en la agenda local de cara al Día de la Discapacidad en noviembre, “Estamos muy contentos y con ganas de seguir apostando a que las personas con baja visión sigan adelante. Esta semana es importante hacer conciencia; si bien tenemos que abocarnos a la trayectoria educativa, también debemos hacer mención a las políticas que hay. Siempre apostamos a que sean sujetos de derecho y que puedan salir de la escuela a trabajar o estudiar. Falta mucha educación para ver de qué forma no caer en el asistencialismo, sino generar propuestas: muchas personas tienen discapacidad y, con apoyo, pueden tener las mismas posibilidades que cualquier sujeto”.
Cobertura regional y trabajo en Gualjaina
La Escuela 527 cumple un rol fundamental en el noroeste de Chubut al ser la única institución de la Región III enfocada en el abordaje de la baja visión, brindando asesoramiento y soporte pedagógico a escuelas comunes que lo requieran.
“Actualmente tenemos una matrícula de 49 estudiantes y somos la única de la Región III que brinda servicio a personas con baja visión. Acompañamos siete trayectorias en Trevelin y Cerro Centinela; cualquier escuela que nos convoca, vamos a brindar nuestros servicios para que el estudiante pueda estar en el aula”, explicó la directora.
En esa línea de expansión territorial, Mansilla anunció que prevén un viaje hacia la localidad de Gualjaina para fortalecer el trabajo en red, “Este viernes, si todo va bien, con la supervisora de educación especial vamos a viajar a Gualjaina para hacer una mesa de trabajo y visibilizar la importancia de que los estudiantes tengan controles oftalmológicos. La idea es realizar una clase orientada a ver cómo incide esto y cómo las escuelas pueden constituirse en un espacio de detección y contención”.
Articulación sanitaria y corresponsabilidad familiar
El ingreso de los estudiantes a la institución se produce de diversas maneras, muchas veces derivado de consultorios oftalmológicos o por demanda directa de las familias. Desde la escuela se enfatiza un esquema de corresponsabilidad que va más lo estrictamente áulico.
“Trabajamos mucho con la corresponsabilidad de las familias. Como servicio empezamos a hilar fino en el aprendizaje y tenemos la posibilidad de sacar turnos con más rapidez para el oftalmólogo, evitando que las familias esperen tanto tiempo. Tratamos de hacer ese seguimiento de controles a los tres o seis meses, y para aquellas familias que no tienen cómo comprar el lente, hacemos las gestiones necesarias”, detalló.
Consultada sobre la culminación de estas etapas formativas, Mansilla aclaró que el egreso se determina según el grado de autonomía alcanzado por el alumno, “El egreso se da cuando evaluamos que el estudiante puede estar a pleno en la escuela común y cuando su proceso de aprendizaje es óptimo. Hay estudiantes que vienen, los acompañamos y egresan, mientras que otros, por su discapacidad visual, necesitan un acompañamiento sostenido durante toda su trayectoria”.







