“Se da de baja el acuerdo marco y se encomienda al Ejecutivo que notifique a Trevelin para que tengan 45 días de plazo para reorganizar su sistema y ponerse al día”
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En la mañana de este lunes, el Concejo Deliberante de Esquel dio un paso decisivo en el conflicto por la gestión de residuos sólidos urbanos. En comisión, se aprobó el despacho para tratar, en la sesión del próximo viernes, el proyecto de ordenanza que dispone la derogación del convenio marco que actualmente vincula a Esquel con Trevelin para la disposición final de basura.
La iniciativa, que marca un punto de inflexión en la relación intermunicipal, establece un régimen transitorio de 45 días corridos a partir de la notificación oficial. Durante este plazo, Trevelin podrá seguir ingresando sus residuos de manera excepcional y restrictiva, siempre que cumpla con los requisitos operativos, sanitarios y económicos exigidos por el Poder Ejecutivo Municipal de Esquel.
Una vez vencido este periodo de gracia, la planta de tratamiento de Esquel cerrará sus puertas de forma definitiva a cualquier residuo proveniente de Trevelin, ya sea que provenga directamente del municipio, de contratos de terceros o de entes públicos y privados que actúen en su nombre.
“Es una cuestión de plazos y cumplimiento”
El ex concejal Gerardo Filipini, quien tuvo una participación activa en la redacción original de este proyecto de derogación, dialogó con FM DEL LAGO y explicó los alcances de la normativa:
“Se da de baja el acuerdo marco y se encomienda al Ejecutivo que notifique a Trevelin para que tengan 45 días de plazo para reorganizar su sistema y ponerse al día. Deben cumplir con la deuda que mantienen y ajustarse a las condiciones que impone el Ejecutivo municipal sobre la planta. No es un corte inmediato, como se planteaba originalmente, sino una etapa de adecuación”.
Filipinni destacó que el despacho fue firmado por los concejales del bloque oficialista —Daher, Arrúa y Crea—, mientras que las concejales Sánchez Albornoz y Chamorro no suscribieron el documento en esta instancia, aunque el exedil aclaró que esto no impide que puedan sumarse al tratamiento durante la sesión legislativa.
La urgencia por el Módulo II
El trasfondo de esta decisión no es solo administrativo, sino también de infraestructura. La capacidad de disposición final en la planta de Esquel es crítica. Al respecto, Filipinni señaló que los trabajos en el Módulo II se encuentran en la etapa final de ejecución.
“La obra está en marcha, con la llegada de materiales necesarios. Si todo avanza según lo previsto, debería estar finalizado el mes que viene”, indicó. La urgencia del municipio por concluir estos trabajos responde a la necesidad imperiosa de disponer de ese espacio físico ante la saturación del sistema actual.
El próximo viernes, el cuerpo legislativo de Esquel deberá dar el visto bueno final a una ordenanza que, de aprobarse, cambiará radicalmente la gestión de residuos en la región, obligando a Trevelin a encontrar una alternativa definitiva para su política ambiental.







