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Marta Barrera asumió la presidencia de la Cámara de Turismo de Esquel con un llamado a la unidad y la gestión proactiva

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En un escenario marcado por la incertidumbre climática y las dificultades económicas, Marta Barrera inició su gestión al frente de la Cámara de Turismo de Esquel. Con una extensa trayectoria como prestadora y un marcado perfil de gestión, Barrera busca imprimirle a la institución un sello basado en la participación, el diálogo y el trabajo colectivo.

En diálogo con FM DEL LAGO, la nueva presidenta no ocultó la complejidad del presente, caracterizado por una baja concreción de reservas a pocos días del inicio formal del invierno. Sin embargo, se mostró optimista sobre la capacidad de reconstrucción del destino: “No vengo para decir qué está mal, sino para ver cómo nos reconstruimos. Tenemos que salir del individualismo y escucharnos; hay cosas que debemos cambiar y actualizar”.

Un plan de acción basado en la participación

Barrera, quien cuenta con una trayectoria de 14 años vinculada a la Secretaría de Turismo, confirmó que su gestión se centrará en integrar a más actores del sector. Actualmente, la Cámara cuenta con 50 socios, pero el objetivo de la nueva mesa directiva es ambicioso: llegar a los 200 integrantes.

“La idea es la continuidad con participación y un diálogo abierto. Queremos que todos los actores que tengan ideas nuevas puedan sumarse”, señaló. La lista que acompaña a Barrera está integrada por César Carri, Griselda Boiraz, Daniela Crespi, Patricia Brandt, Susana Holmes y Mauro Veuthey, entre otros.

El desafío del costo operativo y la carga impositiva

Uno de los puntos centrales de su análisis fue la carga tributaria que deben afrontar los prestadores. Barrera fue tajante al describir al Estado como un “socio bobo eterno” y enfatizó que, de existir una carga impositiva y de servicios más acorde a la realidad, habría una mayor capacidad de generación de empleo.

“Cuando me siento a hacer números, pago aportes y veo los ingresos brutos, siento que estoy regalando un sueldo al Estado. Es asfixiante y nos vuelve una plaza cara en comparación con otras ciudades del país”, afirmó. Según la dirigente, este factor impide que muchos emprendimientos puedan sostenerse o expandirse.

Expectativas ante una temporada atípica

A fecha de este 18 de junio, la falta de nieve es una preocupación compartida por todo el sector. Barrera explicó que la ausencia de reservas concretas a esta altura del año es un síntoma de un invierno que viene con retraso.

“En otros inviernos ya teníamos gran parte de la ocupación cerrada. Hoy hay muchas consultas, pero poco concretado. Tenemos que empezar a escuchar, ver qué ocurre alrededor y generar nuevas propuestas ante fenómenos como el cambio climático”, explicó.

Como referente del complejo El Caminante, Barrera sostiene que la experiencia de trabajar los 365 días del año es la clave para la supervivencia de los prestadores en la zona: “Hemos aprendido a sostenernos incluso en la estacionalidad, haciendo hincapié en la permanencia. La meta ahora es generar ese mismo entusiasmo en el resto de los colegas, para que no sea el último quien apague la luz, sino que trabajemos juntos para salir adelante”.