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La Feria de la calle Don Bosco se prepara bajo el impacto de la crisis económica

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La populosa feria de la calle Don Bosco, uno de los termómetros sociales y económicos más importantes de Esquel, iniciará su actividad este jueves en coincidencia con el inicio del fin de semana largo. La coordinadora del espacio, Ana Solís, confirmó por FM DEL LAGO la operatividad del sector y trazó un panorama sobre los desafíos de convivencia, infraestructura y el cambio en los hábitos de consumo de los vecinos.

Operativo de tránsito y servicios

Debido a la gran afluencia de público, especialmente de jóvenes y familias, la organización ha dispuesto un esquema especial para garantizar la seguridad. Habrá cortes de calle: La circulación vehicular en la calle Don Bosco se verá interrumpida a partir de las 13:00 horas. Ante la ausencia de personal de Tránsito municipal durante los sábados, los feriantes utilizarán conos propios para delimitar el área peatonal.

También se afectará el recorrido del Transporte Público: Entre las 13:00 y las 17:00 horas, el servicio de transporte urbano de pasajeros suspenderá su recorrido por Don Bosco y desviará su trayecto hacia la Avenida Perón.

Solís hizo un fuerte hincapié en la responsabilidad de los puesteros respecto a la limpieza. “Recomendamos que no dejen piedras y que cada uno se lleve su basura y sus cartones; hay que dejar todo limpio”, señaló, tras mencionar que muchas escuelas han cerrado sus puertas a la feria debido al maltrato histórico de las instalaciones.

Un refugio ante la crisis: más vendedores, menos compras

La realidad económica de la región se refleja de manera directa en la composición de la feria. Según los registros, el padrón estable es de 100 feriantes, pero el número total de vendedores fluctúa actualmente entre 300 y 400 personas, muchas de las cuales se vuelcan a la actividad por necesidad extrema.

Pese al aumento de la oferta, el consumo muestra signos de retracción. En este escenario, el rubro de verdulería se mantiene como el más demandado, mientras que la venta de indumentaria —tanto nueva como usada— ha registrado una caída significativa.

Asamblea clave y proyectos de infraestructura

De cara al invierno, la coordinación busca alternativas para proteger a los feriantes de las bajas temperaturas patagónicas. Ante la imposibilidad de utilizar edificios escolares, se gestiona con el Ejecutivo municipal un proyecto para instalar un techado sobre el sector donde se realizan obras de adoquinado.

Asimismo, se anunció para el mes de mayo una asamblea general donde se tratarán puntos determinantes para el funcionamiento del espacio:

Habló de la Implementación de un canon: Se debatirá si los feriantes comenzarán a pagar un arancel por el uso del espacio público.

También entrará en discusión el acuerdo con proveedores: Existe una inquietud respecto a los puestos de verduras. “Queremos que los verduleros nos provean de mercadería o nos hagan un descuento; vamos a hablar con el municipio para regular esto”, adelantó Solís.

 Actualmente se distribuye un relevamiento para que los participantes vuelquen sus necesidades y propuestas de cara a la normalización de la feria.

“Para la mayoría, la feria es su principal ingreso, pero la economía nos está afectando a todos por igual”, concluyó la coordinadora, marcando la importancia de sostener este espacio de comercialización popular en un contexto de alta incertidumbre.