“Estamos preocupados, no es fácil la situación, estamos trabajando con los vecinos y el municipio”
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La comunidad del paraje monitorea con angustia el avance del fuego tras el cruce de las llamas hacia el Lago Villarino. Reclaman vías de escape, simulacros y una red de agua eficiente ante la sequedad extrema de la zona.
El avance del incendio que azota al Parque Nacional Los Alerces ha puesto en vilo a los habitantes de Alto Río Percy. Ante la proximidad de las llamas y el comportamiento extremo del fuego, la comunidad se encuentra en estado de alerta permanente, coordinando defensas propias mientras exigen a las autoridades medidas de fondo para evitar una tragedia.
El fuego cruzó el Lago Villarino
La preocupación de los pobladores escaló este domingo cuando se confirmó que el incendio traspasó el Lago Villarino, acercándose peligrosamente a la zona del paraje. María Elisa Luppi, presidenta de la Junta Vecinal de Alto Río Percy, expresó en diálogo con FM DEL LAGO el clima de tensión que se vive: “Estamos preocupados y preparándonos. No es fácil; el humo es permanente desde hace días, pero lo peor sucedió ayer cuando el fuego cruzó el lago”.
Ante este escenario, se ha intensificado el movimiento de maquinaria pesada. Según detalló Luppi, dos topadoras subieron a la zona alta para abrir brechas, mientras que en el sector de La Zeta se dispuso un regador para facilitar el tránsito de vehículos pesados y camiones de bomberos.
Autogestión y deficiencias en el suministro
La precariedad de la infraestructura hídrica es uno de los puntos más críticos. Ante una red de agua “bastante deficiente”, los vecinos han tenido que recurrir a la creatividad y la solidaridad para garantizar reservas de combate:
• Tanques estratégicos: Se instalaron dos tanques de gran capacidad en la zona de Huemules y el camino de Arroyo El Toro.
• Recursos hogareños: Los pobladores mantienen llenos tanques australianos, tótems y hasta piletas “pelopincho” para abastecer a los brigadistas en caso de necesidad.
• Sequía extrema: Luppi advirtió que los arroyos de la zona se han secado o reducido a mínimos hilos de agua, lo que complica severamente cualquier intento de contención manual.
El reclamo por prevención: “No hemos tenido ni un simulacro”
A pesar del trabajo conjunto actual con Protección Civil y el municipio, el malestar por la falta de previsión es evidente. La referente vecinal lamentó que las medidas se tomen “con la situación encima” y recordó que el pedido de mantenimiento de viejos caminos y la creación de vías de escape es un reclamo de larga data.
“Necesitamos poder estar seguros en el lugar donde vivimos y que, si sucede algo, podamos salir por algún lugar. Hay caminos que ya no se usan pero que se pueden recuperar”, enfatizó Luppi, subrayando que, a pesar de la recurrencia de estas emergencias —como la vivida en 2024—, la comunidad aún no ha realizado un simulacro de evacuación oficial.
Por el momento, la seguridad del paraje depende del factor climático y del esfuerzo de los “miradores” —vecinos conocedores del terreno que vigilan el avance del fuego desde los puntos altos— mientras un camión de bomberos permanece apostado en la zona para brindar tranquilidad durante las horas nocturnas.








