Malestar de taxistas con autoridades del municipio de Esquel por la llegada de UBER
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Finalizada la reunión entre taxistas, autoridades municipales y representantes del Concejo Deliberante de Esquel, FM DEL LAGO dialogó con Atilio Reyes, un trabajador del volante con tres décadas de trayectoria en la ciudad, quien expresó su preocupación por la posible llegada de Uber y las consecuencias que podría generar en la actividad.
Reyes explicó que decidió participar del encuentro, principalmente, por la situación económica que atraviesa uno de sus choferes, a quien asegura que debe ayudar económicamente porque sus ingresos no son suficientes para cubrir sus necesidades básicas.
“Vine porque tengo un chofer que hace dos pesos con cincuenta y no le alcanza ni para el alquiler ni para comer. Tengo que estar dándole plata y ayudarlo. Yo me jubilé y me pregunto si van a traer a Uber por dos pesos con cincuenta. ¿La plata queda acá o se va afuera?”, cuestionó.
En ese sentido, puso el foco en las obligaciones que deben afrontar los taxistas habilitados y planteó dudas sobre las condiciones en las que funcionarían los vehículos que trabajen mediante la aplicación.
“¿Pagan todos los impuestos que pagamos nosotros cada 30 días, como la revisión técnica, Ingresos Brutos y habilitación, seguro de vida? Por lo que dijeron acá, ni seguro van a tener. Es un viva la pepa”, sostuvo.
Con visible malestar, Reyes también cuestionó lo que considera una posible desigualdad entre quienes desarrollan la actividad bajo las exigencias actuales y quienes podrían incorporarse a través de una plataforma digital.
“Les dije que vamos a tener que ser todos Uber y así no pagamos nada. Si vienen 40 Uber y no van a pagar impuestos, vamos a ser Uber también”, manifestó.
“No me voy conforme con la reunión”
El taxista reconoció que el encuentro no respondió a sus expectativas y aseguró que continuará buscando instancias de diálogo para explicar la situación que atraviesa el sector.
“No sé qué negocio hay, no me gustó mucho, no me voy conforme. Voy a hablar de nuevo, vamos a ir a la reunión a explicarles que no es así”, afirmó.
Además, cuestionó que se utilicen como referencia las experiencias de otras ciudades de la provincia, como Comodoro Rivadavia y Trelew, al momento de analizar la posible implementación de Uber en Esquel.
“Nos dicen que en Comodoro y Trelew, pero ¿cuántos habitantes somos acá? Y nos vamos a pelear por dos pesos con cincuenta. Ellos la ven de otra manera”, expresó.
Para Reyes, las características de Esquel y la realidad económica de los trabajadores del volante deberían ser factores centrales al momento de evaluar una decisión que podría modificar el funcionamiento del transporte de pasajeros.
El impacto sobre los trabajadores del volante
Durante la entrevista, Reyes recordó las extensas jornadas laborales que cumplía cuando comenzó a trabajar como taxista y advirtió que, con la incorporación de una nueva modalidad de transporte, podría agravarse la situación económica de quienes actualmente dependen de esta actividad.
“Cuando yo estaba, entraba a las 6 de la mañana y laburaba hasta el mediodía, comía de nuevo y volvía a trabajar. Solía estar hasta las 4 de la mañana para hacer viajes. Con esta aplicación vamos al muere”, señaló.
En ese contexto, volvió a expresar su preocupación por el futuro de su chofer y la posibilidad de que pierda su fuente de ingresos.
“Tengo un chofer y me pregunto de qué va a vivir. Se queda sin trabajo, no le va a alcanzar. Estos no lo ven”, remarcó.
El costo de mantener un taxi habilitado
Otro de los puntos que planteó Reyes fue el incremento de los gastos que deben afrontar los propietarios de taxis para mantener sus vehículos en condiciones y cumplir con las obligaciones correspondientes.
El trabajador señaló que lleva décadas pagando impuestos y que los aumentos recientes impactan directamente en la rentabilidad de la actividad.
“Hace una semana pagué todos los impuestos. Aumentó la patente: antes pagaba 35 mil pesos y ahora pagué 90 mil pesos. Y rogá que no se te rompa nada del auto”, manifestó.
También hizo referencia al estado de las calles de Esquel y al costo de las reparaciones mecánicas, que representan otro gasto importante para quienes utilizan sus vehículos como herramienta de trabajo.
“Las calles están hechas pomada. Hace dos meses le hice el tren delantero. La verdad, no sé qué va a pasar”, agregó.
Finalmente, Reyes explicó que inicialmente no tenía previsto asistir a la reunión, pero que decidió hacerlo ante la preocupación que le genera el rumbo que podría tomar la actividad.
“Yo no quería venir, pero me pone mal que hagan las cosas mal. Venía escuchando a Bustos y dije: voy a ir”, concluyó.
Las declaraciones de Atilio Reyes reflejan la preocupación de una parte de los taxistas de Esquel frente a la posible llegada de Uber, en un debate que pone en discusión las condiciones de competencia, las obligaciones tributarias, los costos de funcionamiento y el futuro laboral de quienes actualmente prestan el servicio de transporte de pasajeros en la ciudad.







