Preocupación por microbasurales en distintas zonas generan un alto costo operativo al municipio
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El Director de Servicios Ambientales, Juan Pablo De Francesco, repudió el arrojo constante de basura en sectores como el Callejón De Godos y Calle Libertad a pocas horas de haber sido limpiados. Desde el área piden la colaboración vecinal con registros fotográficos para multar a los infractores.
Una vez más, la formación de microbasurales clandestinos en zonas de interfase y rurales del ejido municipal de Esquel encendió la alerta de las autoridades locales. Pese a los operativos intensivos de limpieza que se ejecutan de manera periódica, sectores como el Callejón De Godos y Calle Libertad vuelven a convertirse en depositarios ilegales de residuos de todo tipo a las pocas horas de haber sido saneados.
En diálogo con FM DEL LAGO, el Director de Servicios Ambientales del municipio, Juan Pablo De Francesco, calificó la situación como “triste, lamentable y frustrante”. El funcionario detalló que los equipos de trabajo destinan cuadrillas completas, maquinaria pesada y camiones para erradicar estos focos contaminantes, recursos que terminan siendo desviados de otras tareas esenciales de mantenimiento urbano.
Un esfuerzo constante y un desinterés que persiste
El ciclo de limpieza demanda una logística compleja y coordinada entre diferentes áreas. Según explicó De Francesco, la semana pasada se puso en marcha el programa de microbasurales —tras tareas previas de despeje de sauces realizadas por Espacios Verdes— para recolectar restos de poda y otros elementos.
“Tardaron tres días en limpiar todo el tramo de Calle Libertad y sacamos tres camiones enteros de residuos. Pasamos ayer y ya habían vuelto a tirar de todo”, lamentó el funcionario. Actualmente, las tareas se trasladaron al Callejón De Godos, donde operan cuadrillas manuales junto a una pala cargadora Bobcat y camiones municipales para achicar los volúmenes acumulados.
Ante la consulta sobre la posibilidad de instalar contenedores fijos en dichos sectores, el Director fue categórico al descartar esa alternativa: “Es inviable, estaríamos alimentando esta mala práctica de disponer residuos donde no corresponde. Esto no es legal ni está autorizado; muchos aprovechan el horario nocturno para arrojar los desperdicios”.
Variedad de residuos y peligro sanitario
El relevamiento de lo descartado en estos predios refleja una amplia gama de elementos que van mucho más allá de los desechos domiciliarios comunes.
Entre los materiales detectados figuran chatarra metálica (lavarropas, televisores, paragolpes), escombros, restos de obras e incluso situaciones de mayor gravedad bromatológica como animales muertos embolsados y restos de faena.
Ante este panorama, De Francesco indicó que se activa un protocolo conjunto con otras áreas: cuando se hallan animales o restos cárnicos se da intervención inmediata a Zoonosis por su tratamiento específico, mientras que Inspecciones Generales interviene para intentar rastrear la procedencia de los residuos y dar con los responsables.
El llamado al compromiso vecinal y el uso de evidencia
Desde el área ambiental remarcaron que el municipio cuenta con canales de diálogo abiertos y respuestas para aquellos vecinos que atraviesan situaciones particulares y se comunican formalmente para coordinar la disposición de elementos voluminosos. “Acá pasa por querer hacerlo; la responsabilidad primera es del vecino”, enfatizó.
Para frenar esta problemática, el funcionario apeló a la participación activa de la comunidad mediante la prevención y el registro, “Es muy difícil detectar a la persona en el momento exacto. Muchas veces sirve mucho la fotografía como evidencia fehaciente; con eso ya se puede iniciar el trámite para una sanción y los inspectores pueden accionar”.
Estado del servicio de recolección
Finalmente, en cuanto al esquema habitual de recolección de residuos en la ciudad, De Francesco aclaró que el servicio funciona de manera regular, informando diariamente los sectores de cobertura. Reconoció que actualmente se registra la rotura de un vehículo que se encuentra en el taller, lo que motivó una reorganización temporaria de los equipos y la rotación de turnos —como ocurre actualmente en los barrios Güemes y Morelli— para garantizar que toda la ciudad mantenga la prestación.







