“Estamos a la cabeza de los casos y debemos prevenir”
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Profesionales de la salud y de la medicina veterinaria brindaron una charla abierta a la comunidad en el Centro Cultural Melipal para concientizar sobre el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) y las enfermedades transmitidas por alimentos. Durante el encuentro, alertaron sobre la alta incidencia de la patología en la región patagónica y remarcaron la importancia de la prevención temprana en menores de cinco años.
En diálogo con FM DEL LAGO, el médico veterinario Jorge Díaz y la doctora Paula Bulchi detallaron los ejes principales de la capacitación, enfocada en brindar herramientas prácticas tanto a manipuladores de alimentos como a los consumidores en general.
“La charla estuvo focalizada a incorporar la concientización sobre el Síndrome Urémico Hemolítico y otras enfermedades que tienen relación directa con los alimentos”, indicó la Dra. Bulchi, quien recordó las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En este sentido, remarcó la necesidad de asegurar la correcta cocción de las comidas, evitar la contaminación cruzada, utilizar agua y materias primas seguras, y respetar rigurosamente la cadena de frío.
Asimismo, la profesional fue tajante respecto al abordaje médico inicial ante un cuadro sospechoso: “Una de las pautas fundamentales es no medicar, sino acudir al hospital o al médico de confianza que tenga la familia”.
La situación en la Patagonia y los riesgos en la infancia
Por su parte, el veterinario Jorge Díaz puso el foco en el impacto epidemiológico que atraviesa el sur del país. “En la Patagonia vamos a la cabeza con los casos de Síndrome Urémico Hemolítico y tenemos que hacer prevención para evitar que los niños ingresen al hospital”, advirtió.
Díaz explicó que se trata de una patología que afecta principalmente a menores de cinco años, la cual puede derivar en una deficiencia renal severa e incluso alcanzar una mortalidad del 2%. Además, señaló que el contagio no se limita únicamente al consumo de carne mal cocida, sino que también puede transmitirse de persona a persona. “Por eso es vital la consulta ni bien comienza la gastroenteritis; desde el momento en que se consume el alimento con la bacteria pueden pasar hasta diez días, no hay que esperar a que avance”, detalló.
Vías de contagio y pautas de prevención
Los especialistas detallaron que, si bien la hamburguesa o la carne picada mal cocida —en la que no deben quedar “puntos rojos”— es la fuente de contagio más conocida, existen múltiples vías de transmisión que requieren atención cotidiana: “en cuanto a las verduras, estas pueden vehiculizar la bacteria si fueron regadas con agua en malas condiciones. Se recomienda lavarlas rigurosamente utilizando agua segura con unas gotas de lavandina”.
También, para tener en cuenta, “en temporada estival, se debe extremar la precaución al concurrir a ríos y espejos de agua, evitando tragar agua de manera accidental, también el lavado de manos constante es indispensable, ya que la bacteria puede estar presente de forma asintomática en diversos alimentos y generar contagios cruzados por una manipulación inadecuada”, sostuvieron los profesionales.
Finalmente, los insistieron en que la patología comienza habitualmente como un cuadro de diarrea o gastroenteritis común que, de no ser tratado a tiempo por especialistas médicos, puede evolucionar hacia una falla renal crónica irreversible.







