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“Después de 8 años quedo firme la sentencia, después de hacer todas las apelaciones y cumplir todas las garantías, es de cumplimiento efectivo la pena de 6 años”

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Tras ocho años de proceso judicial, la Justicia confirmó la pena de seis años de prisión efectiva para Matías Castro Ramos, ex segundo jefe del Regimiento de Caballería de Exploración 3. El fallo sienta un precedente clave contra el abuso de poder y la violencia de género en las Fuerzas Armadas.

La justicia argentina ha marcado un hito en la lucha contra la violencia de género en ámbitos institucionales. Tras agotar todas las instancias de apelación, quedó firme la condena de seis años de prisión efectiva contra Matías Castro Ramos, ex segundo jefe del Regimiento de Caballería de Exploración 3 de Esquel, por los delitos de coacción en concurso real con maltrato arbitrario.

Un proceso largo hacia la reparación

La causa, iniciada en 2018, concluyó en septiembre de 2023 tras un juicio oral y público ante el Tribunal Oral Federal. En diálogo con FM DEL LAGO, la abogada querellante Mariela Llanquinao, quien representó a una de las víctimas, destacó que la firmeza de la sentencia llegó el pasado 25 de junio, tras intentos de la defensa de elevar el caso a la Corte Suprema.

Llanquinao explicó que el condenado, dada su condición de ex integrante de las fuerzas, cumplirá la detención inicialmente bajo prisión domiciliaria mientras se define su traslado a una unidad penitenciaria federal. “Él no es un preso común, fue jefe de las Fuerzas Armadas y tiene que ir a un establecimiento acorde”, señaló.

Abuso de jerarquía y violencia de género

La letrada subrayó que el fallo es histórico porque reconoce la dinámica de desigualdad en una estructura “verticalista y patriarcal”. Según quedó demostrado, Castro Ramos se aprovechaba de su jerarquía para exigir favores sexuales y tareas no autorizadas, bajo amenaza de perjudicar la carrera de sus subordinadas.

“Se demostró una relación desigual de poder en un ámbito históricamente verticalista. Cuando el jefe pide favores sexuales y, ante la negativa, se cumple la amenaza, aparece el delito de coacción”, explicó Llanquinao.

Para la víctima, el proceso significó un calvario de ocho años que derivó en la pérdida de su proyecto de vida y su posterior baja de la fuerza. “Esto da una cierta satisfacción de sentirse reparada por todo lo que sufrió; es un mensaje para todas las mujeres que llevan este sufrimiento en silencio”, agregó la abogada.

Impacto en las Fuerzas Armadas

El fallo no solo busca sancionar al responsable, sino transformar la cultura institucional. El Tribunal Federal de Comodoro Rivadavia ordenó en 2023 que la sentencia sea comunicada al Ministerio de Defensa, a la Dirección General de Acompañamiento a las Víctimas y al Ejército Argentino. El objetivo es que se revisen los protocolos de capacitación y se erradiquen conductas denigrantes hacia el personal femenino.

“No se pide un trato distinto, sino un buen trato. Queremos que no haya abuso y que no se trate a la mujer de forma denigrante. Este es un fallo que las Fuerzas Armadas deben tener muy en cuenta”, concluyó Llanquinao.

Referencia a otros casos

Consultada sobre denuncias similares en otros ámbitos, como la que involucra al ex decano de la Universidad de la Patagonia en Esquel, Augusto Ferrari, la abogada señaló que, aunque no conoce los detalles técnicos del expediente, subraya que “en cualquier ámbito donde hay un aprovechamiento del cargo jerárquico frente a subordinados o alumnos, la justicia debe analizar si se han configurado las amenazas para actuar en consecuencia”.