“Debo agradecer al intendente Taccetta que prometió la obra y hoy felizmente se hace realidad”
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Tras cinco años de espera desde la entrega de las viviendas, este lunes se concretó finalmente la llegada del gas natural al barrio Valle Chico. La millonaria obra marca un hito fundamental para la calidad de vida de las familias del sector, quienes dejan atrás años de frío extremo y gastos insostenibles para calefaccionar sus casas.
La noticia fue recibida con gran emoción por los vecinos. Norma Currumil, residente del barrio, compartió su testimonio esta mañana a través de FM DEL LAGO, mientras los equipos técnicos avanzaban con las pruebas de hermeticidad y las conexiones domiciliarias definitivas.
Un antes y un después para la economía familiar
Para los habitantes de Valle Chico, la llegada del servicio representa un alivio directo al bolsillo. Currumil detalló la compleja situación que debían enfrentar mensualmente para combatir las bajas temperaturas:
El alto costo de los insumos: Hasta ahora, las familias debían combinar el uso de tubos de gas —que duraban apenas diez días cada uno— con leña para mantener los ambientes a una temperatura digna.
Impacto económico: Con los precios actuales del mercado (110.000 pesos por tubo y 60.000 pesos el metro de leña), el gasto mensual se había vuelto inmanejable. Según estimaciones de la vecina, el ahorro mensual al acceder a la red de gas natural oscilará entre los 500.000 y 600.000 pesos.
Salud y bienestar: Más allá del ahorro financiero, la falta de calefacción adecuada había impactado en la salud de los residentes, provocando enfermedades respiratorias recurrentes debido al frío constante en los hogares.
La ejecución de las conexiones
La puesta en marcha del servicio ha sido dinámica. Currumil destacó que, “ante la proximidad de la habilitación, contrató los servicios de profesionales locales para realizar la adecuación interna de su vivienda. Debo agradecer al intendente Taccetta que prometió la obra y hoy felizmente se hace realidad”
“Me salió 600 mil pesos y pude pagarlo en cuotas; me dieron facilidades de pago”, explicó la emprendedora gastronómica, valorando la posibilidad de financiamiento que ofrecen los trabajadores del sector para que cada vecino pueda poner en marcha sus calefactores y sistemas de calefacción central.
El fin de una etapa difícil
Para quienes habitan el barrio desde su fundación, estos cinco años se sintieron como “una eternidad”. La posibilidad de contar con una red segura y constante permite ahora a las familias planificar su día a día sin la angustia del desabastecimiento de leña o gas envasado.
Con esta obra, Valle Chico da un paso fundamental en la consolidación de su infraestructura, garantizando condiciones de seguridad, confort y salud que los vecinos reclamaron incansablemente durante media década.







