Evacuaron a seis niños y combaten incendio en una zona de difícil acceso
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El operativo para contener el incendio en la zona de Población Toro, en el sector sur del Parque Nacional Los Alerces, sumó dramatismo en las últimas horas. Tras una jornada crítica marcada por ráfagas de viento de hasta 90 km/h, el Subsecretario de Protección Ciudadana de Chubut, Eduardo Pérez, confirmó que se debió realizar una evacuación preventiva de seis menores de edad.
Evacuación y logística compleja
En diálogo con FM DEL LAGO, Pérez detalló que el operativo de evacuación se coordinó con personal del Ministerio de Salud apostado en el puesto sanitario de Los Cipreses. El funcionario subrayó la complejidad del terreno:
“Es un lugar que no es de acceso público; hay que cruzar el río y llevar todo el material en semirrígidos de Protección Ciudadana, Bomberos y Pesca”.
Durante la madrugada, cerca de 80 personas trabajaron a destajo hasta las 3:00 a.m. para frenar el avance del fuego, que ayer mostró su versión más agresiva debido a las condiciones climáticas extremas.
Despliegue actual y mejores perspectivas
Para este martes, el panorama es más alentador gracias a una disminución en la intensidad del viento. Desde las 7:30 a.m., los medios aéreos (aviones hidrantes y helicópteros de la AFE y el SNMF) ya se encuentran operando sobre el polígono activo.
• Recursos en el lugar: Se mantiene un número similar de brigadistas (cerca de 90), apoyados por maquinaria de Vialidad Provincial.
• Evaluación de daños: Aún resta la reunión con el jefe de Incendios de Parques Nacionales para determinar la superficie total afectada, aunque se priorizó el resguardo de la vida y las estructuras.
Situación en Cholila: “Contenido pero bajo vigilancia”
Por otro lado, el Subsecretario llevó tranquilidad respecto a los focos que afectaban a la localidad de Cholila. “El Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) los ha dado por contenidos. No hay peligro de que salgan de ese perímetro”, afirmó Pérez.
No obstante, advirtió que la extrema sequía y las altas temperaturas obligan a mantener una guardia de cenizas rigurosa, ya que cualquier cambio en el viento podría reactivar puntos calientes dentro de las áreas ya quemadas.







