“Luego de la denuncia en fiscalía, se tomaron decisiones y me ofrecieron ser el interventor, tenemos que volver a un estado de normalidad”
Compartir
Tras cinco años de ausencia, el ex intendente retorna al parque como interventor técnico. En medio de un incendio “histórico” y una transición administrativa forzada por la justicia, Rodríguez apuesta a la gobernanza local y a la restauración de un ecosistema herido.
El paisaje que recibió a Ariel Rodríguez a su regreso al Parque Nacional Los Alerces no es el que recordaba cuando se marchó hace cinco años. Donde antes había senderos vibrantes, hoy hay un puesto de operaciones en Lago Verde y más de 250 personas luchando contra un “mega evento” ígneo que parece no tener tregua.
Rodríguez, un hombre de carrera que pasó años como guardaparque y tres al frente de la intendencia, vuelve ahora con un rol distinto: interventor y cabeza de un equipo de normalización. Su llegada no es casual. Se produce tras una denuncia en fiscalía que forzó una transición administrativa en el momento más crítico de la temporada.
Un retorno marcado por la emergencia
“No soy el intendente formal”, aclara Rodríguez con la voz de quien conoce el terreno. “Ese cargo se definirá más adelante. Hoy la prioridad es el comando de operaciones y devolver el parque a un estado de normalidad. El incendio va a llevar mucho tiempo; solo estará extinguido cuando no veamos ni una sola columna de humo”.
Su salida previa del parque estuvo marcada por desacuerdos tras una toma en el predio y decisiones administrativas que no compartió. Buscó nuevos horizontes en el Parque Marino de Santa Cruz, pero la magnitud del desastre actual lo trajo de vuelta a casa. Esta vez, el desafío es contra las llamas y contra el tiempo.
Entre el rayo y la intención
Rodríguez es tajante al diferenciar el origen del fuego. Mientras explica que el incendio en Los Alerces ha afectado superficies inusuales para el historial del parque, separa la naturaleza de la mano humana:
“Los incendios por rayos son fenómenos evolutivos naturales de estos bosques. Pero aquí también hemos sido afectados por la intencionalidad. Los fuegos no se inician por descuido en fogones; surgen cuando alguien viene y prende fuego el bosque directamente”.
El foco de atención está puesto sobre la Ruta Provincial 71, en la zona este, un sector que ha sufrido quemas sistemáticas durante años. Según el interventor, las condiciones climáticas extremas de este año actuaron como un multiplicador que “disparó todo”.
El desafío: Restauración y Gobernanza
Para el nuevo interventor, el trabajo pesado comenzará cuando el humo se disipe. La estrategia no solo incluye talar árboles con riesgo de caída para evitar accidentes o monitorear las áreas vírgenes, sino reconstruir el tejido social con la comunidad.
“Mi autocrítica es que debemos trabajar mucho más con la comunidad local”, confiesa Rodríguez. Su visión para la “nueva normalidad” del parque incluye una Gobernanza participativa: Integrar todas las miradas de los residentes y prestadores locales. Avanzar en Economías alternativas: Potenciar el turismo y la pesca más allá de la ganadería tradicional y la Restauración urgente: Salvar lo que queda de la temporada junto a los municipios vecinos y operadores turísticos.
El Parque Nacional Los Alerces, con sus 120 años de historia, enfrenta hoy una de sus pruebas más duras. Bajo la gestión técnica de Rodríguez, el objetivo es claro: apagar el incendio físico, pero también encender una nueva forma de manejo sostenible que permita a la raza humana dejar de “arrasar con todo”.







