En el marco de un plan de modernización y automatización del Estado, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha iniciado un proceso de reestructuración que busca alcanzar estándares internacionales. Sin embargo, esta transición tecnológica ha impactado directamente en la estabilidad laboral de trabajadores con años de trayectoria. En Esquel, la noticia se materializó con la desvinculación de dos observadores meteorológicos que cumplían funciones clave en el aeropuerto local.
Reducción de personal en una estación estratégica
La estación meteorológica de Esquel, que depende del Ministerio de Defensa, opera bajo la modalidad H24 (las 24 horas del día). Hasta la semana pasada, el equipo estaba conformado por ocho profesionales; tras el ajuste, la dotación se redujo a seis (dos militares y cuatro civiles).
Mauricio Jones, uno de los observadores desvinculados, relató el impacto de la medida en diálogo con FM DEL LAGO:
“Nos desayunamos con esta noticia la semana pasada. Quedamos desvinculados por este ajuste. A Esquel le tocaron dos bajas: mi compañera, con cinco años de antigüedad, y yo. Ahora la estación se encuentra con el mínimo de personal para operar”.
El factor humano vs. la automatización
Si bien el plan estatal apunta a la instalación de estaciones automáticas, Jones advirtió sobre los riesgos de prescindir del criterio humano en una zona con condiciones climáticas complejas.
• Complemento, no reemplazo: “Las estaciones automáticas deberían ser una herramienta más para complementar nuestras capacidades. A veces tienen fallas, no son 100% seguras”, señaló el observador.
• Seguridad aeronáutica: La tarea principal es el monitoreo constante (presión, visibilidad, fenómenos) para informar a la torre de control. “Si la visibilidad es muy reducida, quizás no se pueda aterrizar. Lo principal es la seguridad del vuelo”, explicó.
• Alcance social: La información generada no solo sirve a los aviones, sino que es vital para la agricultura, la elaboración de pronósticos y el sistema de alertas tempranas en toda la región cordillerana.
Un conflicto de alcance nacional
La situación de Esquel no es aislada. Según Jones, las bajas se han replicado en todo el país, desde La Quiaca hasta Ushuaia, incluyendo aeródromos cercanos como el de El Bolsón. La precariedad contractual agrava el escenario: “Estábamos como contratados; tenemos compañeros con más de 15 años de antigüedad que siguen bajo esa modalidad”.
Medidas de fuerza y afectación de vuelos
Como respuesta a los despidos, los trabajadores del SMN han convocado a un paro nacional para este viernes 24 de mayo, en el horario de 05:00 a 12:00 horas.
Esta medida de fuerza pone en jaque la actividad aérea, ya que, por normativa de seguridad, sin información meteorológica actualizada no pueden operar los vuelos. La incertidumbre crece entre el personal remanente, mientras los observadores despedidos cumplirán funciones solo hasta finales de este mes.