Ocho años de lucha: restituyen al profesor Bruno Sancci en la UNPSJB de Trelew, pero denuncian un clima de hostigamiento

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Tras una intensa batalla legal que se extendió por casi ocho años, el profesor de historia Bruno Sancci, perteneciente a la Facultad de Humanidades de la Sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), fue finalmente reinstalado en su cargo. Sin embargo, el regreso a las aulas se da en medio de un escenario de profunda tensión y graves denuncias contra las autoridades de la unidad académica.

En diálogo con FM DEL LAGO, el docente relató el calvario judicial y personal que debió atravesar a partir de finales de 2018, cuando fue marginado de la institución tras una serie de acusaciones que calificó de “infundadas” y de carácter estrictamente político.

Un sumario sin pruebas y una “destrucción masiva”

Sancci explicó que el conflicto se originó por diferencias ideológicas en el ámbito de clases, las cuales derivaron en una denuncia por supuesta violencia de género, “A fines de 2018 me acusaron de violencia de género, fue una acusación muy general por dar clases, consideraban violencia de género que yo diera material que no les gusta”, detalló el docente.

 

Según su testimonio, el trasfondo estuvo vinculado a debates académicos sobre figuras históricas y cuestionamientos a agrupaciones estudiantiles, lo que derivó en un sumario interno que —según afirma— careció de sustento probatorio: “Acá no hubo nada sexual, acá hubo cosas tontas que nada tienen que ver con violencia de género (…) Fueron dos años terribles donde fui escrachado, me trataron de acosador ideológico y la destrucción fue masiva en los medios de comunicación”.

Ante la falta de respuestas administrativas, el profesor acudió a la Justicia Federal. De acuerdo con su relato, el fuero federal dictaminó que el proceso universitario era irregular y le dio la razón, exigiendo la restitución de su cátedra, una medida que —asegura— la institución demoró años en acatar.

Irregularidades laborales y afectación de derechos

El docente remarcó que, durante los casi ocho años que duró la suspensión, debió afrontar una situación laboral y administrativa anómala, hubo perjuicio salarial y laboral, el afirma que se le retuvo parte del sueldo y se le quitó su cargo en el área de Ciencia y Técnica.

Sobre el incumplimiento  de plazos legales, señaló  que la suspensión superó ampliamente los 90 días estipulados por normativa, calificando al sistema universitario de “arbitrario”. Y denunció que hay problemas con la obra social: Indicó que continuaba realizando los aportes obligatorios a DASU, pero se le negaba la cobertura médica básica.

Asimismo, adelantó que avanzará judicialmente contra la institución: “Voy a volver a juicio por daños (…) esto fue una locura absoluta”.

Un retorno marcado por tensiones y nuevas amenazas

La notificación formal de su reincorporación llegó la semana pasada, pero el escenario actual en la Sede Trelew dista de ser pacífico. Sancci advirtió que no existen garantías reales para el normal desarrollo de sus actividades académicas y denunció un clima de persecución impulsado desde la conducción de la facultad.

“Esto está movilizado desde la cátedra de género y del movimiento Pro Palestina (…) La decana Graciela Gatica ha dicho que soy un asesino”, expresó con dureza. Además, aseguró que existen maniobras de hostigamiento por parte de sectores estudiantiles alineados con las autoridades y que teme por la seguridad tanto propia como la de sus alumnos.

A pesar de la resolución judicial que avala su vuelta a la docencia, el caso deja al descubierto una compleja trama de internas políticas e ideológicas dentro de la universidad patagónica, cuyo desenlace ahora se dirimirá tanto en los pasillos de la facultad como en los estrados judiciales.