El talento local vuelve a destacarse a nivel nacional. Luca De Leonardis, estudiante de la Escuela Politécnica N° 701 de Esquel, quedó seleccionado como finalista para participar en las Olimpiadas Nacionales de Tecnología, que se llevarán a cabo del 28 al 31 de octubre en Buenos Aires.
Tras superar rigurosas instancias evaluativas, el joven conversó con FM DEL LAGO y compartió su entusiasmo por este importante logro académico.
De Leonardis explicó cómo se desarrolló el certamen que congregó a miles de inscriptos de todo el país, él logró posicionarse entre los 15 finalistas sobre un total de 1.800 aplicantes.
Respecto a las Instancias evaluativas, De Leonardis comentó que “la clasificación se logró superando dos etapas centradas en matemática, física y temática aeroespacial”. El estudiante relató que su participación comenzó de manera espontánea a fines de mayo, cuando viajó a visitar a su familia y visitó una muestra de carreras en una universidad, donde conoció la competencia y decidió postularse «de onda y para aprender».
Becas de excelencia y futuro universitario
La instancia final en Buenos Aires no solo representa un reconocimiento académico, sino también una puerta abierta al futuro superior del joven esquelense: “los ganadores de las olimpiadas acceden a una beca del 100% para ingresar al Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA)”, indicó.
Sobre su proyección profesional, Luca tiene claro su horizonte. Si logra ingresar al ITBA, su objetivo es cursar Ingeniería Electrónica; en tanto, tampoco descarta a futuro opciones como el prestigioso Instituto Balseiro, donde evaluaría inclinarse hacia el campo de la física.
Pasión por la ciencia y nuevos desafíos
Lejos de amedrentarse por la complejidad de los temas, el alumno de la Politécnica destacó el rol de sus docentes y el aprovechamiento de los recursos institucionales: “Desde chico la matemática y la física me interesaron; siempre me encanta salir del problema porque es un regocijo enorme, es una pasión mía, es un disfrute constante”, expresó.
Asimismo, detalló que para la instancia actual debió sumergirse en un área completamente nueva: “Con el desafío aeroespacial me dieron un montón de bibliografía y me pusieron a estudiar sobre motores de cohetes. Es un mundo nuevo, siempre contento de poder entender más sobre el mundo en que vivimos”.