El Ingeniero Civil Federico Distel cuestionó la seguridad edilicia del establecimiento, denunció la falta de pagos por sus peritajes y apuntó contra la “falta de idoneidad técnica” en la Dirección de Obras Públicas de la provincia.
La crisis edilicia en la Escuela 7722 de Esquel continúa sumando capítulos de tensión entre la comunidad educativa y el Gobierno Provincial. Esta mañana, en diálogo con FM DEL LAGO, el Ingeniero Civil Federico Distel brindó un testimonio técnico lapidario que pone en duda la estabilidad del edificio y la transparencia de los controles oficiales.
Un informe archivado y deudas pendientes
Distel reveló que en el año 2021 realizó un relevamiento minucioso en el establecimiento, el cual detectó asentamientos y fisuras. Sin embargo, denunció que la provincia nunca abonó sus honorarios ni permitió completar el estudio de suelo necesario para determinar si los movimientos de la estructura persistirían en el tiempo.
“Trabajar para la provincia es complicado; tenés que afrontarlo con tus propios recursos y después no te pagan. Mi trabajo vale y el informe está presentado en Obras Públicas, pero no se terminó por falta de pago”, sentenció el profesional.
Seguridad en duda y “ocultismo” oficial
Al ser consultado sobre si la escuela es un lugar seguro para los alumnos, el ingeniero fue tajante: “No mandaría a mis hijos a esa escuela. Si los mandara, quedaría inseguro”. Según explicó, tras comparar sus registros de 2021 con las fotos actuales que circulan, se observan nuevas fisuras y un agravamiento de la situación.
Distel también cargó contra el manejo de la información por parte de los organismos públicos. Exigió que se haga público el informe del ingeniero Willhuber —a quien cuestionó por tener un título intermedio en construcciones y no en ingeniería civil— y criticó la falta de datos objetivos: “La ingeniería es objetiva. Si tenés un descenso de 15 centímetros, son esos centímetros. Esto no es una cuestión de sensaciones, hay que ser serios y documentar”.
Críticas a la gestión de Obras Públicas
Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue la mención a Palma, actual referente del área de Obras Públicas. Distel señaló que el funcionario carece de título técnico: “Palma tiene título de ciudadano. No es MMO, no es arquitecto ni ingeniero”.
Para el ingeniero, esta falta de idoneidad se traduce en explicaciones “insólitas” sobre las grietas, como las que intentan culpar al aumento del tránsito vehicular: “Si hacés una casa y a los diez años se quiebra, y te dicen que es por el tránsito, es una barrabasada. Es tomarle el pelo al vecino”.
El “ninguneo” al Código de Planeamiento
Finalmente, Distel extendió sus críticas al ámbito municipal, denunciando que el Concejo Deliberante de Esquel mantiene “cajoneado” el Código de Obras en Espacios Públicos que el Colegio de Ingeniería entregó hace tres meses de forma gratuita.
“Nos vienen bicicleteando. Mañana supuestamente hay una reunión pero no nos convocaron. Queremos que la ciudad mejore, pero los concejales y el intendente deben demostrar si están a la altura de las circunstancias”, concluyó, poniendo a disposición de la comunidad su informe técnico sobre la Escuela 7722 ante lo que calificó como un preocupante “ocultismo” estatal.