Tras las declaraciones de la concejal Agostina Kadomotto sobre la falta de agua potable en la comunidad de Nahuelpan y su impacto en la institución educativa del paraje, el Delegado Administrativo Leonel Jara dialogó con FM DEL LAGO para desmentir el faltante del recurso y detallar los protocolos preventivos que se están llevando adelante.
El funcionario aclaró cómo opera el sistema de asistencia hídrica a través del Ministerio de Educación y brindó precisiones sobre los estudios de calidad del agua realizados en la zona.
Asistencia permanente y trazabilidad en la provisión
En primer lugar, Jara remarcó que desde la Delegación Administrativa se mantiene un canal de coordinación constante con las autoridades del establecimiento escolar para garantizar el suministro continuo.
“La dirección de la escuela se reúne con la parte administrativa de nuestra oficina, se coordinan las cantidades que se necesitan y se provee de agua que compra el Ministerio de Educación y que trasladamos nosotros”, explicó.
El delegado aseguró que no existen registros de faltantes en la institución. “Ayer llevamos agua nuevamente. Si llegara a surgir una situación, salimos inmediatamente a comprar y vamos a abastecer, lo mismo que se hace con Río Percy”, indicó, destacando que toda la operatoria posee una trazabilidad formal mediante notas o correos electrónicos sujeta a rendición ante el Tribunal de Cuentas. Asimismo, cuestionó el origen de la información legislativa al señalar que desconoce la fuente de las declaraciones de la concejal.
El estado de los análisis de agua y medidas preventivas
Uno de los ejes centrales de la entrevista giró en torno a los informes bromatológicos de la captación de agua que abastece al predio educativo, los cuales arrojaron resultados disímiles que motivaron acciones de prevención por parte de la cartera educativa.
“Por un lado, Bromatología nos dice que el agua es apta para consumo, pero por otro lado, en los resultados de laboratorio hay uno de los metales cuyo valor está por sobre el límite establecido para la salubridad”, detalló Jara.
Ante esta situación y debido a la antigüedad de los estudios previos, se solicitó una nueva evaluación de precisión. “La escuela tiene una toma de agua externa que surge de perforaciones; como ese resultado requiere un tiempo, preventivamente decidimos que, ante este estudio, no nos arriesgamos”, afirmó.
Actualmente, se encuentran a la espera de los informes definitivos en conjunto con el área de Salud Ambiental —a cargo de Pedro Manso—, estimando un plazo de entre quince y veinte días para contar con precisiones que permitan definir si se está ante una problemática estructural o crónica que requiera obras de fondo.
Mantenimiento y protocolos en los establecimientos
Por último, el funcionario se refirió a los procedimientos habituales de saneamiento e higiene que se aplican en los edificios escolares de la región.
Jara explicó que la limpieza de tanques se realiza mediante maquinaria especializada que extrae el contenido mediante bombas, completándose posteriormente con los estudios bromatológicos correspondientes como parte del protocolo obligatorio. Con estos procedimientos, desde el área educativa buscan equilibrar la asistencia inmediata a las comunidades y el rigor técnico en el control sanitario.