El móvil de FM DEL LAGO recorrió la calle Tambourini, donde Eduardo Martínez y Gloria, vecinos de la zona, manifestaron su profunda indignación ante el estado de abandono que sufre su barrio. Entre los principales reclamos destacaron la acumulación de basura, animales sueltos, la falta de infraestructura básica y las promesas incumplidas por parte de las autoridades políticas.
Promesas rotas en el Concejo Deliberante
Eduardo Martínez inició su descargo agradeciendo a la emisora por ser “el único medio que siempre dio bolilla”, y relató la frustración que vivió tras intentar canalizar el reclamo formalmente ante las autoridades legislativas locales.
“Fui personalmente al Concejo Deliberante y hablé con el presidente. Me dijo: ‘Flaco, la semana que viene vamos’, y prometió una reunión con los vecinos. Yo suspendí un viaje esperando la llamada y nunca vino. Hoy me llamó para decirme que hubo un malentendido. No me siento representado ni por él, ni por el Concejo Deliberante; ellos tienen que traer soluciones”, reclamó con dureza.
El vecino extendió su crítica a la clase política en general: “Como argentino estoy harto. Tienen sueldos que el 98% de los ciudadanos no tiene y lo único que hacen es poner trabas a los vecinos. Lo que está dominando hoy es la camiseta partidaria”.
Alerta por “daño ambiental” en el arroyo de la ciudad
Uno de los puntos más graves denunciados por Martínez fue la obra de limpieza efectuada en el arroyo Esquel, la cual calificó como un fracaso rotundo y un perjuicio ecológico para el sector.
“Hicieron un daño ambiental terrible y nadie dice nada. Vinieron y cobraron 200 millones de pesos para limpiar el arroyo, pasaron una máquina, lo terminaron de destruir y dejaron la basura. Hace 14 años que vivo acá y esto está igual o peor”, denunció el vecino, remarcando además que la obra se ejecutó sin consultar los criterios de la Universidad.
Falta de infraestructura, controles y la crisis comercial
Los vecinos señalaron que la presencia municipal en el barrio es selectiva y persecutoria, en lugar de estar orientada a mejorar la calidad de vida de la comunidad, “Acá no hay cordón cuneta”, explicaron, haciendo extensivo este problema también a la calle Avellaneda.
Ofuscado, el vecino expresó “Lo único que pasa es la camioneta municipal para ver si alguien construye de forma ilegal. La gente se aggiorna por la crisis, hay comerciantes que hacen lo imposible para no cerrar los negocios. ¿Cuándo se va a aggiornar la municipalidad con el ejército de empleados que tiene?”, cuestionó Martínez.
Falta de baños en eventos deportivos: Indicaron que cuando hay partidos de fútbol el problema persiste: “El paredón sigue siendo el baño del sector y parece que no se dan por enterados”.
En el plano del desarrollo, Martínez también criticó la falta de alternativas turísticas y productivas de la ciudad: “Lo tienen loco al intendente con el Parque Industrial, están hace diez años y siguen pensando. Con el cerro La Torta pasaron a Simeoni por cortar árboles; estuvo mal, pero cerraron y Esquel se quedó sin otro centro de atracción. El centro que tenemos hoy es deplorable”.
“Nos pusimos la camiseta para intentar hacer algo”
Por su parte, Gloria coincidió en el diagnóstico de desamparo que atraviesa la zona y llamó a los vecinos a involucrarse de forma activa ante los reclamos.
“Hicimos la nota, fuimos a recorrer el barrio y nos enteramos de más cosas de las que vemos habitualmente, como el pésimo estado de la calle Avellaneda donde nunca hicieron nada”, comentó Gloria, concluyendo con un mensaje de acción comunitaria: “Protestando solos tampoco se puede hacer nada; por eso nos pusimos la camiseta del barrio y tratamos de hacer algo nosotros mismos”.