“Tuve ofrecimientos del municipio. Me gusta mucho la tarea social, trabajar en los barrios, escuchar a la gente y organizar”

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Tras haber transitado un proceso de apartamiento que generó un fuerte respaldo de la comunidad educativa, Gladys Ramírez reasumió la dirección de la Escuela 112 de Esquel. En diálogo con FM DEL LAGO, la docente repasó el mal trago vivido, apuntó contra el rol de la supervisión escolar y adelantó cómo proyecta sus últimos meses antes de jubilarse tras 34 años de trayectoria en las aulas.

“Nosotros en las escuelas abordamos diferentes dimensiones y trabajamos con la supervisión a través de orientaciones y asesoramientos. En mi caso, una supervisora decidió señalar una de las situaciones que yo resuelvo todos los días con los niños. Alguien la vio con mala intención y decidió hacer de eso una cuestión que derivó en esta situación. La mala intención es de supervisión”, sentenció con firmeza Ramírez, aclarando que no tuvo conflictos de ningún tipo con alumnos ni con padres.

La directora explicó que debió recurrir a instancias legales y gremiales para revertir la medida: “Esto no quiere decir que no haya cosas para revisar, todos los días aprendemos. Pero acá se hizo un señalamiento con mala intención y no se me permitió ejercer el derecho de defensa como lo prevé la ley. Estuve con abogados y los sindicatos, y todo ese acompañamiento terminó en la restitución de mi cargo”.

El festejo patrio y el camino hacia el centenario

El regreso de Ramírez coincidió con las celebraciones por la Semana de Mayo dentro del establecimiento y con los preparativos para el cumpleaños de la histórica institución.

“Las escuelas hacemos hoy los festejos alusivos y el lunes participaremos del acto organizado con la Municipalidad. Hoy en la escuela se prepararon empanadas y hay números artísticos para disfrutar con la familia”, comentó sobre la jornada patria.

Respecto al gran hito que se avecina para la institución, recordó: “El año pasado iniciamos el camino hacia los 100 años. Ese trabajo fue interrumpido, pero Paola, la vicedirectora, siguió con los proyectos y cuidó que todo siguiera adelante. La escuela cumple su centenario el próximo 1 de septiembre”.

Haciendo un repaso histórico, destacó el valor edilicio y social de la 112: “Acá se formaron maestros nacionales y la comunidad ama este lugar. La escuela nació en las chacras de Austin y, cuando se trasladó a esta zona, se fueron agregando edificios en diferentes períodos hasta cubrir hoy la manzana completa”.

El lazo con la comunidad y el sueño de la despedida

Para Ramírez, el retorno a la galería de la escuela representa el cierre de un ciclo vital y profesional que deseaba profundamente.

“Estoy terminando mi carrera docente y soñaba con volver para poder despedirme de los alumnos. Tengo un lazo creado que nadie puede romper, más en esta comunidad tan hermosa. Cuando entré y pisé la galería, me sentí parte otra vez; hay un afecto que se sostiene hasta hoy”, expresó emocionada.

El apoyo de los vecinos fue clave para sostenerla durante las semanas de conflicto: “Las familias juntaron 32 planillas con firmas de vecinos. A pesar del mal rato, empecé a ver quiénes me valoran. Esas personas me levantaron para salir adelante porque esto fue un golpe muy fuerte. Voy a hacer una despedida como se merece mi comunidad; han sido trece años de amor y festejos aquí dentro”.

Futuro en la acción social

Con la jubilación a la vuelta de la esquina, Ramírez ya vislumbra el próximo capítulo de su vida, el cual podría estar ligado al ámbito público local.

“Tuve ofrecimientos del municipio. Me gusta mucho la tarea social, trabajar en los barrios, escuchar a la gente y organizar; lo llevo en la sangre. Veremos qué tiene Dios preparado para mi futuro. A pesar de las pruebas difíciles que me pone la vida, siempre termino fortalecida”, concluyó.