Solicitan por ordenanza que los gimnasios de Esquel tengan DEA y evaluación médica obligatoria

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Durante la sesión legislativa del Concejo Deliberante desarrollada esta mañana, el médico cardiólogo Dr. Damián Serebrinsky hizo uso de la “Banca del Vecino” para presentar un proyecto orientado a regular el funcionamiento de los establecimientos de actividad física en la ciudad. La iniciativa propone convertir a Esquel en un municipio cardioprotegido, exigiendo la obligatoriedad de un Desfibrilador Externo Automático (DEA), evaluaciones médicas profundas con electrocardiograma y un control estricto sobre la venta de suplementos.

Los puntos clave del proyecto

La iniciativa contempla una Evaluación médica real: “Se solicita que el apto físico no se reduzca a una simple firma, sino que consista en una evaluación médica integral que incluya obligatoriamente un electrocardiograma (ECG), herramienta fundamental para prevenir muertes por eventos cardiovasculares súbitos”, indicó el médico.

Sobre la obligatoriedad de un DEA, el profesional remarcó que todos los gimnasios privados deben contar con un desfibrilador —cuyo valor estimó en torno a los tres millones de pesos—, sugiriendo la implementación de créditos a tasa cero o beneficios municipales por parte del Ejecutivo para facilitar su adquisición.

Además sugirió que se incentive a la Capacitación en RCP: “No alcanza con tener el aparato; es indispensable que el personal que trabaja en el lugar esté capacitado en Reanimación Cardiopulmonar (RCP)”. Serebrinsky destacó que el Hospital Esquel ya dicta estas capacitaciones a la comunidad.

Otro de los puntos del proyecto habla de la Regulación de productos en los gimnasios, según la propuesta también busca prohibir la comercialización de sustancias peligrosas como anabólicos, androgénicos, anfetaminas y efedrina dentro de estos espacios, delimitando claramente qué suplementos (como proteínas o carnitina) están permitidos.

“Un municipio cardioprotegido”

En diálogo con FM DEL LAGO, el cardiólogo profundizó en los motivos de la iniciativa y advirtió sobre los riesgos de una práctica deportiva sin controles adecuados: “El apto médico no se pide para molestar, sino para el beneficio de uno. La muerte se produce por un evento cardiovascular. Algunos ejercicios exponen a la persona a 17 veces más riesgo de morir que en reposo”, señaló.

Asimismo, el médico hizo hincapié en la inmediatez que requiere una emergencia cardíaca y en la responsabilidad legal que recae sobre los establecimientos: “En un minuto muere nuestro cerebro y la ambulancia tarda en llegar cinco minutos. Con un RCP y un DEA la persona puede seguir viva. Los familiares pueden demandar penal y civilmente si pasa algo; un juez evaluará si había DEA y apto físico. Es un buen momento para organizarlo y que todos los ciudadanos que vamos a un gimnasio estemos protegidos”.