La temporada de caza de la liebre europea en la provincia del Chubut suma un nuevo actor de peso en el mercado. El frigorífico bonaerense Industrias Alimentarias Coronel Vidal S.A. desembarcará en la cordillera con el objetivo de expandir su producción de exportación, dinamizando una actividad económica clave para los sectores rurales durante los meses de invierno.
En diálogo con FM DEL LAGO, José Petey, representante de la firma en la región, confirmó los preparativos y destacó la reactivación de una red logística local: “Es uno de los pocos frigoríficos que han quedado produciendo liebre para exportación en el país. Me convocaron este año para expandir la compra hacia Chubut; me gustó el desafío porque tengo gratos recuerdos de mi paso por la zona y ya estamos organizando todo”.
El directivo aclaró que la llegada de la empresa no busca generar conflictos comerciales con la firma que opera tradicionalmente en la región. “Hay un frigorífico que ya está comprando; no vamos a competir de mala manera ni a pelear. Por el contrario, venimos a agrandar el negocio y a sacar la cantidad de liebres que hemos planificado para cumplir con nuestra cuota de este año”, aseguró.
Red de acopio regional y precios competitivos
Para estructurar la campaña, la compañía ya avanzó firmemente en los aspectos logísticos y regulatorios, estableciendo puntos de recepción estratégicos en el interior provincial: La firma ya cuenta con cuatro centros habilitados y un quinto en proceso de aprobación. Estarán distribuidos en El Maitén, Gualjaina, Trevelin, Gobernador Costa y Alto Río Senguer. Desde allí, la mercadería será consolidada y trasladada hacia la planta procesadora en Buenos Aires.
En cuanto a la política de precios, si bien desde la casa matriz aún no se fijó el valor de arranque por pieza, Petey garantizó previsibilidad. “Vamos a tener un valor competitivo en todo momento. No vamos a romper el mercado pagando una locura al principio para después desaparecer; mantendremos un precio razonable y sostenible”.
Trámites administrativos: El representante destacó el acompañamiento de los organismos de control. “Tuvimos una muy buena recepción por parte del personal de SENASA y de la Dirección de Fauna de la provincia, quienes nos han allanado los caminos para facilitar las habilitaciones”.
Permisos de caza en trámite
Aunque la resolución provincial habilitó formalmente la zafra a partir del pasado 15 de mayo, la actividad de los cazadores en el terreno todavía no comenzó debido a demoras administrativas en las autorizaciones obligatorias.
“No se puede cazar todavía porque los permisos no han sido otorgados, pero estimamos que se van a estar entregando en los próximos días de forma simultánea a las dos compañías que operaremos en la zona”, explicó Petey.
Para agilizar los tiempos, el directivo informó que las empresas ofrecerán soporte técnico: “El permiso se le otorga a cada cazador. Pueden hacer el trámite de forma personal ante Fauna de la provincia, o bien a través de cualquiera de las dosempresas. La gente interesada puede acercarse a los acopios y nosotros les facilitamos la gestión”.
Un mercado global en retroceso por los cambios de hábito
Hacia el final de la entrevista, Petey compartió un crudo diagnóstico sobre el declive estructural que enfrenta este negocio a nivel internacional, vinculándolo directamente a un cambio cultural en las nuevas generaciones de consumidores, principalmente en el mercado europeo.
En el año 2000, la Argentina exportaba un piso de 2 millones de liebres procesadas por temporada. En contraste, el año pasado la cifra total del país apenas alcanzó las 450.000 piezas.
En cuanto a las nuevas tendencias de consumo, el referente de Coronel Vidal explicó que el consumo de carnes salvajes mermó sensiblemente en comparación con las carnes tradicionales (pollo, cerdo, pavo o vacuna). “Hay mucha gente que se ha volcado al vegetarianismo y al veganismo, y otra tanta que ya no consume caza. La liebre es la especie que más ha mermado, mientras que el jabalí y el ciervo han logrado sostenerse un poco mejor. Es un impacto directo de los cambios de costumbres a nivel global”, concluyó.