“No es una ayuda extra, es el pago de una deuda”

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La Federación Chubutense de Bomberos Voluntarios advirtió que los $100.810 millones anunciados por Nación corresponden a fondos adeudados de 2025 y a la cuota legal de 2026. “No es un fondo de emergencia por los incendios”, aclaró Rubén Oliva, presidente de la Federación.

El anuncio del Gobierno Nacional sobre una millonaria transferencia de fondos para los Bomberos Voluntarios generó una expectativa que, según la Federación Chubutense, requiere una “necesaria aclaración técnica”. Aunque la llegada del dinero es celebrada, los bomberos subrayan que no se trata de un subsidio extraordinario por la crisis ígnea que azota a la Patagonia, sino del cumplimiento de la Ley Nacional N.º 25.054.

Una deuda que llega tarde

Rubén Oliva, presidente de la Federación, explicó en diálogo con FM DEL LAGO que el sistema sufrió un fuerte desfinanciamiento durante el año pasado. “En 2025 esos fondos nunca llegaron; eran cerca de 30 millones de pesos que cada cuartel debería haber cobrado y no recibió”, señaló.

La transferencia actual de $100.810 millones se repartirá de forma equitativa entre las 1.062 asociaciones del país. Esto significa que cada cuartel —ya sea el de una gran ciudad o de una pequeña localidad como Gualjaina— recibirá aproximadamente 95 millones de pesos. El monto integra el remanente de 2025 y la primera cuota del presupuesto 2026.

El costo de la emergencia: entre dólares y pesos

Aunque la cifra global parece astronómica, Oliva desglosó la realidad de los costos operativos, donde los insumos se miden a precios que pulverizan cualquier presupuesto:

• Equipo de protección personal: Alrededor de $1.500.000 por bombero.

• Motobomba: Entre $500.000 y $700.000.

• Mantenimiento: Cubre desde baterías y mangas hasta reparaciones mecánicas complejas.

“El dinero se consume rápido cuando empezás a desglosar”, advirtió Oliva. Además, destacó que la prioridad actual en zonas como Esquel y Trevelin es la renovación vehicular, dado el desgaste extremo de las unidades en los operativos simultáneos que se han dado en puntos opuestos de la jurisdicción.

“La ley establece un reparto equitativo. No se le da más al cuartel que hoy está en emergencia ígnea, por eso es vital la previsibilidad en los pagos”, enfatizó el dirigente.

Transparencia y participación ciudadana

Un punto de fricción que resaltó la Federación es la falta de involucramiento vecinal en el control de los fondos. A pesar de que los gastos se rinden ante los Concejos Deliberantes y se convoca a asambleas públicas, Oliva lamentó la baja asistencia: “Me llama la atención que cuando se llama a asamblea para que los vecinos vean en qué se gasta, la gente no acompaña”.

Finalmente, desde la Federación recordaron que el funcionamiento diario —como el pago de cuarteleros— sigue dependiendo del aporte voluntario mensual de los ciudadanos y de gestiones locales para el combustible. Los fondos nacionales, si bien esenciales para equipamiento y capacitación, son solo una parte de la estructura que sostiene a quienes, hoy más que nunca, están en la primera línea de fuego.