“Nivia es parte del servicio, es el inventario del mismo. Después de 32 años la vamos a extrañar”

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Un emotivo acto marcó un hito en la salud pública local: en reconocimiento a sus 32 años de trayectoria y compromiso incondicional, la Sala de Partos del Hospital Zonal de Esquel fue bautizada con el nombre de la enfermera Nivia Alonqueo.

La iniciativa, impulsada por sus propias compañeras de equipo, busca perpetuar la huella de una trabajadora que se convirtió en un pilar fundamental del servicio. En diálogo con FM DEL LAGO, Laura Ortiz y Débora Clave, integrantes del equipo de enfermería, expresaron su profunda emoción ante este merecido homenaje.

Una vida dedicada al servicio

“Nivia es parte del servicio, es el inventario del mismo. Después de 32 años la vamos a extrañar; era la primera persona presente, la primera que entraba al servicio. Su energía y su espíritu superan el servicio”, confesó el equipo, destacando que el reconocimiento llega tras su reciente jubilación.

Más allá de sus tareas técnicas, sus compañeras resaltaron su rol humano: “Ella era la organizadora de las fiestas de fin de año, siempre estaba firme día y noche, con una vocación de trabajo admirable”. Incluso recordaron que, años atrás, antes de que el hospital contara con parteras, era Nivia quien recibía a los recién nacidos y advertía los trabajos de parto, actuando siempre con una atención y dedicación excepcionales.

“Queríamos que quede un recuerdo de ella, que sepa que aquí queda una huellita tras tantos años dedicada a la comunidad”, añadieron.

El rol crítico del Hospital Zonal de Esquel

Durante la entrevista, el equipo también puso en relieve la complejidad de la tarea diaria en el nosocomio. Débora Clave explicó que Esquel actúa como el centro de derivación para los 13 hospitales rurales de la región.

“Somos el hospital de derivación. Si bien a nivel nacional bajó la estadística de nacimientos, aquí el trabajo es constante”, señaló Clave. La enfermera aprovechó la ocasión para recordar la importancia de la Ley de Maternidad Segura (2008), la cual establece que para garantizar partos seguros, las instituciones deben contar con una estructura específica.

“Para que haya un parto seguro, la atención de la madre y del recién nacido debe estar respaldada por ginecología, pediatría, quirófano y hemoterapia. El médico toco-ginecólogo es quien debe realizar la cirugía y siempre debe haber sangre disponible. Por esta razón, los partos se centralizan en hospitales de mayor complejidad como el nuestro”, concluyó Clave, subrayando la responsabilidad que conlleva la atención en el hospital regional.

Este nombramiento no solo honra a Nivia Alonqueo, sino que pone en valor la labor incansable de los equipos de salud que, día a día, sostienen la atención materna en toda la zona cordillerana.