Lo que debía ser una tarde de esparcimiento familiar terminó en un escándalo de agresiones físicas y ciberacoso. Leila Walker relató el calvario que vivió cuando su hijo, que padece hiperactividad, sufrió un percance en un juego: “Me agarraron de los pelos y me cuestionaron por qué llevaba ‘chicos enfermos’ a la plaza”.
El pasado sábado por la tarde, la nueva Plaza del Cielo fue escenario de un lamentable episodio que expone la falta de empatía y el nivel de violencia social vigente. Leila Walker, madre de dos niños, denunció a través de FM DEL LAGO haber sido víctima de una brutal agresión física y de una campaña de desprestigio en redes sociales tras un incidente menor en los juegos.
El detonante: un momento de crisis
Según el relato de Walker, el conflicto se originó cuando su hijo se trabó un pie en uno de los juegos del sector de toboganes, que se encontraba colmado de gente. Ante el tumulto y su condición de hiperactividad, el menor se puso nervioso.
“Mi marido subió al juego para ayudarlo y sacarle el pie, y ahí empezaron los insultos”, explicó la mujer. Una señora que se encontraba en el lugar comenzó a increparlos. Pese a que el padre del niño intentó explicar la condición del menor para calmar los ánimos, la situación escaló de forma violenta.
“La mujer lo empezó a empujar y su hija de 26 años empezó a filmar a mis hijos. Me agarró de los pelos. Me dolió ver cómo la gente se lo tomaba como un circo mientras me gritaban barbaridades”, relató Walker con angustia.
Discriminación y amenazas
Lo más grave del testimonio radica en las frases discriminatorias que habría recibido durante el altercado. Según la denunciante, le recriminaron la presencia de su hijo en el espacio público: “En un momento me dijo ‘para qué traen chicos enfermos a la plaza’. Se convirtió en algo horrible”.
La violencia no terminó en el predio municipal. Walker denunció que el conflicto se trasladó al plano digital y personal, denunció Exposición de menores: La familia denunció que los niños fueron filmados y expuestos en redes sociales sin consentimiento.
• Ciberacoso: Recibió insultos y difamaciones calificándola de “borracha y drogadicta”.
• Amenazas de ataque: “Me amenazaron por Facebook con que iban a venir a mi casa a romper todo. Hoy no voy a llevar a mis hijos a la escuela por el miedo que tengo”, confesó.
Acciones legales
Ante la gravedad de las agresiones físicas —que incluyeron el arranque de mechones de cabello— y las amenazas contra su domicilio, la vecina ya radicó la denuncia policial correspondiente y cuenta con patrocinio letrado.
“No hay educación ni empatía. Yo trabajo con gente y sé lo que es el respeto, pero acá se rompió todo límite. Tuve que ir al hospital a pedir un calmante por el estado de nervios en el que quedamos”, concluyó, haciendo un llamado a la reflexión sobre cómo la sociedad reacciona ante niños que necesitan asistencia especial en espacios públicos.