El Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Esquel y Zona Oeste (SOEME y ZO) mantuvo este miércoles por la mañana una nueva reunión paritaria con el intendente de Esquel, Matías Taccetta, para analizar la situación salarial de los trabajadores municipales de cara al último trimestre del año. Sin embargo, el encuentro finalizó sin una oferta salarial concreta por parte del Ejecutivo.
En representación del gremio participaron el secretario general, Antonio Osorio; el secretario de la Seccional Esquel, Tomás Ulloga; y los vocales Eusebio Ramayo y Claudia Antrichipay.
En diálogo con FM DEL LAGO, Osorio explicó que la reunión tuvo como objetivo evaluar si los aumentos otorgados hasta el momento alcanzan para acompañar la inflación hasta diciembre o si es necesario avanzar con una nueva recomposición salarial.
“La última vez que nos reunimos fue en julio. Esta fue una reunión para ver si lo que se había otorgado alcanzaba hasta diciembre o había que recomponer”, explicó el dirigente sindical.
Osorio señaló que durante el encuentro el intendente sostuvo que los salarios municipales se encontraban por encima de la inflación, una apreciación que el gremio no comparte plenamente.
“Yo le decía que no. Llegué y miré los números. Vemos un esfuerzo por ir actualizando para acompañar a la inflación, pero en esos primeros meses tardamos mucho en ajustar muchas cosas. Ahí estuvimos como seis meses muy por debajo”, manifestó.
En ese sentido, remarcó que el análisis salarial no puede limitarse únicamente a los porcentajes de aumento, sino que también debe contemplar las dificultades que atraviesan las familias para afrontar sus gastos cotidianos.
OSORIO ADVIERTE SOBRE EL ENDEUDAMIENTO DE LOS TRABAJADORES
Uno de los puntos centrales de la discusión fue el creciente endeudamiento de los trabajadores municipales, que recurren a tarjetas de crédito, préstamos y refinanciaciones para llegar a fin de mes.
El secretario general del SOEME y ZO sostuvo que existen familias que atraviesan una situación económica complicada y que tienen cada vez menos margen para reorganizar sus gastos.
“Tenemos que reconocer que hay un porcentaje de familias muy endeudadas. La mayoría usa la tarjeta de crédito o se metieron en deudas que deben refinanciar”, advirtió.
Osorio también hizo referencia al impacto de los gastos fijos, especialmente el alquiler y los servicios, que representan compromisos difíciles de reducir cuando los ingresos pierden poder adquisitivo.
En ese contexto, consideró que la negociación debe contemplar la realidad económica de los trabajadores, pero también las limitaciones presupuestarias del Municipio.
“Hay que ver cómo se inyecta algo sin generar problemas hacia adelante, pero tenemos que ser maduros, no podemos hacer demagogia”, expresó.
UN AUMENTO DEL 3% AL 5% ESTÁ ENTRE LAS ALTERNATIVAS
Respecto de las posibilidades que se encuentran sobre la mesa, Osorio indicó que durante las conversaciones se mencionó un incremento salarial de entre el 3% y el 5%, aunque aclaró que todavía no existe una propuesta formal del Ejecutivo.
“Estamos hablando de un incremento del 3 o el 5%. Estamos especulando que la inflación va a estar en el 2%”, señaló.
El dirigente sindical también manifestó su preocupación ante los rumores de una posible devaluación, al considerar que un nuevo movimiento cambiario podría repercutir directamente sobre los precios y deteriorar nuevamente el poder adquisitivo de los salarios.
“Le dije que me preocupa el rumor de una posible devaluación, porque ahí sí va a ser una piña. No solo lo escucho de la oposición, sino de los economistas liberales”, afirmó.
Para el gremio, el escenario económico de los próximos meses será determinante a la hora de evaluar cualquier acuerdo salarial.
LAS LIMITACIONES PRESUPUESTARIAS Y LA CAÍDA DE LA COPARTICIPACIÓN
Durante la entrevista, Osorio también se refirió a las dificultades financieras que enfrentan los municipios y a la disminución de los recursos provenientes de la coparticipación.
El dirigente reconoció que los gobiernos locales deben responder tanto a las demandas salariales de sus empleados como a las necesidades de la comunidad en materia de servicios, infraestructura y obra pública.
“Los intendentes no solo se deben a los empleados, tienen que dar respuestas en la obra pública, pero tenemos que reconocer que hay un porcentaje de familias muy endeudadas”, sostuvo.
Asimismo, consideró que las restricciones presupuestarias reducen la capacidad operativa de los municipios y dificultan la posibilidad de responder a todas las demandas.
Osorio también señaló que las negociaciones salariales de Esquel y Trevelin se desarrollan de manera simultánea y que los resultados de una ciudad suelen convertirse en referencia para la otra.
“La negociación en Esquel y Trevelin es simultánea, todos esperan a ver cómo cierra Esquel para tener una referencia”, explicó.
EL VIERNES NUEVA REUNIÓN
Tras el encuentro sin una oferta concreta, las partes volverán a reunirse este viernes para continuar con las negociaciones.
Entre las alternativas que se analizan aparece la posibilidad de otorgar un bono extraordinario por única vez para el cierre del año, una herramienta que permitiría brindar un alivio económico a los trabajadores sin comprometer de la misma manera los gastos salariales permanentes.
Osorio consideró que, para que esa medida tenga un impacto real, el monto deberá ser significativo y contribuir a que las familias puedan afrontar parte de sus compromisos económicos.
No obstante, aclaró que cualquier decisión deberá ser evaluada con responsabilidad y que la definición final sobre la aceptación de una propuesta salarial estará en manos de la asamblea de trabajadores.
“Acá la última palabra la va a tener la asamblea, pero tenemos que ser responsables”, remarcó.
Por el momento, la negociación continúa abierta y los trabajadores municipales de Esquel esperan una propuesta concreta del Ejecutivo. La reunión del viernes será clave para determinar si se alcanza un entendimiento sobre la recomposición salarial o si las partes deberán continuar discutiendo las alternativas para cerrar el año.