“Las ampollas de morfina que estaban guardadas en una caja bajo llave y se la pasaban los médicos mano a mano, estaba bajo la vigilancia de la cámara de seguridad”

Share

Un tribunal mixto declaró por unanimidad a Marcelo Gustavo Villarruel (54), enfermero del Hospital Zonal Esquel, como autor penalmente responsable del delito de hurto calificado en dos hechos en concurso real. La investigación, impulsada por el Ministerio Público Fiscal, logró comprobar que el acusado sustrajo un total de siete ampollas de morfina de la caja de seguridad del nosocomio entre diciembre de 2024 y enero de 2025.

El caso fue llevado a debate por los fiscales Fidel González y Ezequiel Forti, mientras que el tribunal estuvo presidido por el juez Martino O’Conor, e integrado por los magistrados técnicos José Luis Enis y Jorge Novarino, junto con los vocales legos Celestina Farías y Emiliano García.

El esquema delictivo y la prueba clave

Los faltantes ocurrieron durante dos guardias concretas: cinco ampollas el 26 de diciembre de 2024 y dos ampollas el 5 de enero de 2025. Ante las sospechas previas, la dirección del hospital —a cargo del doctor Winter— implementó un protocolo estricto y la colocación de una cámara de seguridad en el sector.

La evidencia central que derrumbó la teoría de la defensa consistió en los registros fílmicos, complementados por una pericia escopométrica y el hallazgo de fotografías de los fármacos en el teléfono celular del imputado. Las cámaras evidenciaron cómo Villarruel utilizaba una llave sustraída de las pertenencias de los médicos de guardia, cubriendo la maniobra con su espalda para abrir la caja fuerte en horas de la madrugada.

Los detalles de la investigación en las palabras del fiscal Forti

En diálogo con FM DEL LAGO, el fiscal Ezequiel Forti brindó precisiones sobre el caso y remarcó el trabajo coordinado con las autoridades sanitarias, “La investigación se inicia por la denuncia que hacen los doctores Prado y Urdaneta, que son médicos del HZE, en razón al faltante de morfina en los turnos que ellos habían realizado… por suerte las autoridades nos pudieron dar esta herramienta para constatar que el fármaco había sido sustraído y estaba vinculado a un enfermero de la guardia, ha sido muy satisfactorio el trabajo de las autoridades del hospital en el manejo de la medicación”, indicó.

Sobre la dinámica del robo y la peligrosidad del fármaco sustraído, Forti detalló, “Los médicos al momento de pasarse la guardia hacían un conteo de las ampollas de morfina que estaban guardadas en una caja bajo llave y se la pasaban los médicos mano a mano, estaba bajo la vigilancia de la cámara de seguridad que fue una evidencia fundamental para confirmar la autoría… la morfina es un fármaco que tiene una regulación especial por ley nacional porque es un opioide y su administración está controlada porque puede generar adicción y puede ser letal.”

En cuanto a la tipificación legal y los límites de la pesquisa respecto a una posible red de comercialización, el fiscal explicó, “Lo que pudimos imputar fue solamente el hurto, no pudimos llegar a acreditar una posible comercialización que podría dar competencia federal por la materia de estupefacientes… no pudimos acreditar la comercialización de la morfina.”

Asimismo, sobre la estrategia de la defensa técnica ejercida por el doctor Sandoval, Forti señaló, “La defensa estuvo a cargo del Dr. Sandoval y prestó una teoría negativa, cuestionando las evidencias, faltas de registración… pero el tribunal desechó los planteos, fue un jurado popular [tribunal mixto] que desechó los argumentos de la defensa y confirmaron el caso de la fiscalía.”

Finalmente, en relación con la pena que solicitarán y los próximos pasos procesales, el representante del Ministerio Público Fiscal indicó que “En este caso se trata de delito de hurto que se agravó por el empleo de una llave verdadera, este delito tiene una pena de 1 a 6 años, son dos hechos… estamos evaluando los agravantes y los atenuantes, es un pedido de cuatro años de prisión que fue lo que se pidió en su momento.”

La audiencia de cesura de pena, en la cual se definirá el monto definitivo de la condena y la imposición de costas, quedó formalmente fijada para el próximo jueves 27 de agosto de 2026 a las 10:00 horas. Posteriormente, el fallo quedará abierto a las instancias de revisión ordinaria y extraordinaria ante el Superior Tribunal de Justicia.