El consumo de agua de vertiente es una práctica habitual para muchos vecinos de Esquel que buscan una alternativa natural al suministro de red. Ante esta tendencia, el biólogo Germán Alday, responsable del Departamento Zonal de Salud Ambiental dependiente de la Unidad de Gestión Descentralizada, brindó precisiones a FM DEL LAGO sobre la calidad bacteriológica de la popular vertiente ubicada camino al Centro de Esquí La Hoya.
Resultados del laboratorio: “Apta”, pero no “Potable”
A pedido de los propios usuarios, el organismo realizó una revisión de los registros sanitarios de la fuente. Los resultados arrojaron que el agua es apta para el consumo, aunque Alday marcó una diferencia técnica fundamental que los vecinos deben comprender para evitar riesgos de salud.
“El análisis determina si el agua es apta en su estado espontáneo, pero eso no garantiza la potabilidad. Para que sea potable, debe atravesar un proceso de potabilización”, explicó el biólogo.
Un recurso de montaña con filtración natural
Alday destacó que las vertientes de montaña ofrecen condiciones de pureza similares a las perforaciones profundas, ya que el suelo actúa como un filtro natural. Además, elogió el trabajo de los vecinos que se han encargado de mantener el lugar en condiciones higiénicas:
• Infraestructura comunitaria: Se instaló un caño que permite una extracción limpia y prolija.
• Mantenimiento: Mientras la salida de agua se mantenga higienizada y no existan contaminantes externos, la condición de aptitud debería mantenerse estable.
Recomendaciones clave para el consumo seguro
A pesar de la calidad del agua en la fuente, el riesgo suele aparecer en el transporte y almacenamiento. Por ello, desde Salud Ambiental emitieron una serie de recomendaciones para quienes se acercan con sus bidones:
1. Higiene de envases: Asegurarse de que los bidones o botellas estén perfectamente limpios antes de la carga.
2. Potabilización domiciliaria: La recomendación oficial es agregar dos gotas de lavandina por cada litro de agua.
3. Eliminación del cloro: Dejar el recipiente destapado unos minutos para que el olor a cloro se evapore antes de beberla.
“La recomendación es que mantengan limpios los envases y que potabilicen el agua para evitar cualquier riesgo”, concluyó Alday, recordando que la institución realiza monitoreos constantes sobre las redes de Esquel y Trevelin operadas por la Cooperativa 16 de Octubre para garantizar la seguridad sanitaria de toda la población.