El paraje de Aldea Escolar se vistió de fiesta este lunes para conmemorar un hito fundamental en su identidad: los 80 años de vida ininterrumpida de la emblemática Escuela N°98.
La directora de la institución, Karina Enciso, dialogó con FM DEL LAGO para repasar los orígenes del establecimiento, el emotivo festejo comunitario y la vitalidad de una escuela que late al ritmo de todo el paraje.
Raíces profundas y un presente que late en comunidad
La historia de la institución educativa se remonta a los primeros años del siglo pasado, antes de asentarse de manera definitiva en el edificio que hoy la alberga.
“Nuestro cumpleaños fue el 5 de octubre. Primero fue una escuela ambulante desde 1921 hasta 1927, luego pasó a lo que hoy es el Centro Comunitario y en el año 1946 se hizo el edificio donde actualmente funcionamos. Esta escuela tiene 80 años ininterrumpidos y es el corazón de la Aldea, el centro adonde recurre la comunidad a hacer sus actividades”, expresó con orgullo Enciso.
Actualmente, el establecimiento comparte su espacio con el nivel secundario (Escuela N°7724), convirtiéndose en un polo educativo y social clave para el lugar, el nivel Primario e Inicial cuenta con 60 estudiantes, cuya matrícula proviene directamente de las familias del paraje, el Nivel Secundario supera los 100 alumnos cursando en el turno tarde.
Cada tarde, pasadas las 18 horas, las instalaciones abren sus puertas mediante un convenio con el área de Deportes para albergar actividades recreativas destinadas a todos los vecinos.
Un festejo emotivo y con fuerte presencia institucional
Los festejos desarrollados en la jornada de ayer dejaron postales imborrables para la comunidad educativa. De acuerdo con lo relatado por la directora, el evento contó con la presencia del intendente de Trevelin, autoridades provinciales, exdirectoras, docentes y exalumnos que volvieron a pisar las aulas que marcaron sus infancias.
“Ayer fue emocionante, hermoso. Contamos con la presencia del intendente, que siempre está a disposición y la comunidad nos acompaña día a día. Se vivió un clima muy festivo” remarcó.
La pasión por la ruralidad
Asumiendo la conducción este año como suplente de la directora titular —quien actualmente cumple funciones en Supervisión—, Karina Enciso comparte a diario su vocación viajando desde Esquel hasta el paraje cordillerano.
“Es un viaje con gusto y placer, es una hermosa experiencia. Deseaba mucho estar en la ruralidad y por cuestiones de la vida no podía; ahora que mis hijos están grandes puedo completar esto que me faltaba”, confesó la docente, quien atesora una gran trayectoria previa como maestra hospitalaria.
Con ocho décadas de historia sobre sus espaldas, la Escuela N°98 reafirma su rol transformador, demostrando que la educación rural sigue siendo el pilar fundamental para el desarrollo y la unión de las comunidades cordilleranas.