Tras la preocupación manifestada por padres y tutores de la Escuela n°37 de Trevelin ante la aparición de roedores, la supervisora de nivel primario, Débora Medrano, brindó detalles sobre el protocolo activado y llevó tranquilidad a la comunidad educativa. En diálogo con FM DEL LAGO, la funcionaria ratificó que no se suspendieron las clases y que el establecimiento es seguro.
Cronología del hallazgo y medidas inmediatas
La situación se detectó el pasado 27 de marzo, cuando se hallaron heces de roedores en sectores específicos de la institución. Según Medrano, el ingreso de los animales podría estar vinculado a la ubicación de la escuela, rodeada de descampados, y a movimientos de suelo recientes en la zona.
“Se encontraron rastros en una sala de portería y una de maestros, espacios donde no concurren niños. Se limpió rápidamente con lavandina diluida al 25% y se descartó material pedagógico afectado”, explicó la supervisora.
Desratización y seguridad sanitaria
Durante el último fin de semana, se profundizó el plan de saneamiento con la contratación de una empresa especializada, el día sábado se realizó una desratización con productos de rápida evaporación (4 horas), el pasado domingo se llevó a cabo una limpieza integral de todo el edificio.
• Trampas: Se instalaron dispositivos de pegamento, logrando la captura de algunos ejemplares.
Ante el temor por el Hantavirus, Medrano fue categórica: “Estamos trabajando con Salud Ambiental. Nos indican que los ejemplares capturados son de ‘pelo corto’ y no serían transmisores del virus. El miedo de los padres es fundado, pero puedo asegurar que durante las clases la escuela está totalmente desinfectada”.
Comedor operativo y asistencia escolar
A pesar de la caída en la matrícula registrada el pasado viernes debido a la incertidumbre, las autoridades confirmaron que el servicio de comedor y cocina funciona con normalidad.
“El programa Nutriendo Chubut auditó las instalaciones y determinó que están en condiciones. La vicedirectora realiza recorridos dos veces al día para supervisar la limpieza”, señaló Medrano. Además, agregó un mensaje personal para los padres: “Si tuviera hijos, los mandaría a la escuela; es mi responsabilidad velar por esos niños y el personal”.
Hacia un protocolo regional
Desde la supervisión reconocieron que, debido a la época del año y el clima, no se puede descartar la aparición de nuevos rastros, ya que los roedores buscan calor y alimento. Por este motivo, se está trabajando en un protocolo conjunto entre Salud Ambiental y la Delegación Administrativa para estandarizar la respuesta ante casos similares en otros establecimientos.
Finalmente, se informó que el personal auxiliar cuenta con los elementos de protección necesarios (guantes y barbijos) para realizar las tareas de desinfección diaria de manera segura.