El bloque opositor presentó un pedido de informe ante la demora en el pago de las asignaciones del ciclo 2025. Los ediles sugieren que se prioricen los niveles de formación para aliviar la economía de las familias. “Son un estímulo al esfuerzo, no solo una ayuda económica”, señalaron.
Por Redacción
El conflicto por las Becas Municipales Estudiantiles en el Pueblo del Molino suma un nuevo capítulo. El bloque de concejales de Juntos por el Cambio (JxC), integrado por Maite Jaeger, Tegid Evans y Nivian González, elevó un reclamo formal al Ejecutivo Municipal exigiendo definiciones sobre el pago de los beneficios adeudados correspondientes al ejercicio 2025.
Pese a que el municipio —a través de la nota N° 158/26— manifestó que no existe voluntad de desatender esta política pública, la realidad es que los fondos, provenientes de la coparticipación de regalías, aún no han sido depositados a los 80 beneficiarios que contempla la ordenanza vigente.
Una salida financiera: el pago por niveles
Ante las dificultades de caja que manifiesta la gestión del intendente, la oposición presentó una propuesta concreta para destrabar el conflicto: un cronograma de pagos progresivo.
“No queremos que se dejen de pagar. Entendemos la situación económica, pero proponemos que se realicen los pagos de forma escalonada”, explicó la concejal Nivian González en diálogo con FM DEL LAGO. La estrategia sugiere priorizar en primera instancia a los alumnos de la EPJA y el nivel secundario, para luego completar los pagos con los estudiantes terciarios y universitarios.
Las cifras de la deuda
El impacto económico de las becas es significativo para el presupuesto municipal, pero vital para los estudiantes. Según el detalle brindado por los ediles:
• Nivel Secundario/EPJA: 50 beneficiarios (90 módulos cada uno). El monto actual rondaría los $135.000 por alumno.
• Nivel Terciario/Universitario: 30 beneficiarios (110 módulos cada uno). El monto ascendería a unos $165.000 por estudiante.
• Total estimado: La erogación total para cumplir con el compromiso asumido por ordenanza se sitúa cerca de los 11 millones de pesos.
“Recortar en gastos superfluos”
González, de profesión docente, hizo hincapié en que estas becas no son solo una asistencia social, sino un reconocimiento al rendimiento académico, ya que exigen que el alumno no adeude materias. “Es un estímulo para que el estudiante cree un compromiso. Hoy los sueldos están bajos y esta ayuda, aunque sea para un par de zapatillas, es muy noble”, reflexionó.
Consultada sobre de dónde deberían salir los recursos en un contexto de escasez, la concejal fue tajante al señalar que la prioridad debe ser el cumplimiento de las ordenanzas por sobre otros gastos operativos:
“Si yo fuera intendente, vería dónde tengo gastos superfluos. Veo mucho movimiento del parque automotor y de vehículos oficiales; recortaría en combustible antes que en las becas de los chicos”.
Por el momento, el reclamo aguarda una respuesta de la Secretaría de Hacienda y del Coordinador de Gabinete, Livio Espinoza, mientras las familias de Trevelin permanecen a la espera de una fecha concreta de cobro para lo que resta del ciclo lectivo.