“Hoy vemos que el compromiso se cumplió”

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El barrio Cañadón de Bórquez atraviesa una etapa de renovación integral. Sobre la intersección de las calles Pellegrini y Roberts, una cuadrilla de trabajadores avanza en la colocación de adoquines, veredas y cordones cuneta, pero con una particularidad que marca un precedente en la zona: la incorporación activa de mujeres en tareas de construcción y mantenimiento.

Jonathan Llanquitru, contratista a cargo de la obra, dialogó con FM DEL LAGO y destacó que este avance es fruto de una gestión directa entre los vecinos y el Ejecutivo Municipal. “Convocamos al intendente Taccetta y a su gabinete para plantear la necesidad de los vecinos. Hoy vemos que el compromiso se cumplió y el barrio está mejorando después de haber estado mucho tiempo en lista de espera”, afirmó.

Inclusión y perspectiva de género en la obra pública

Uno de los pilares del proyecto es la apertura de oportunidades laborales para las mujeres del barrio. Inspirado en experiencias similares en localidades como Trevelin, Corcovado y Tecka, Llanquitru decidió conformar un equipo mixto.

“Decidimos incorporar a las chicas por un tema de género; que comiencen a sumarse al adoquinado y a la limpieza. Sabemos que el trabajo escasea y hay que rebuscárselas para el progreso. Es muy bueno que se animen”, señaló el contratista

Actualmente, el plan contempla la suma de tres mujeres más para tareas de limpieza y cordón cuneta, además de un proyecto presentado al municipio para conformar una cuadrilla de barrido compuesta exclusivamente por mujeres.

El avance técnico y la respuesta vecinal

La obra no ha estado exenta de desafíos técnicos. Al nivelar el terreno, los trabajadores encontraron conexiones de agua a muy poca profundidad (apenas 15 centímetros), lo que requirió la intervención urgente de la Cooperativa 16 de Octubre. Superado este obstáculo, el cronograma de trabajo prevé Continuidad en calle Pellegrini hasta la altura del 1630,  Pasaje Carrasco allí se avanzara una cuadra más hasta conectar con calle Roberts. El objetivo final es unir este sector con el asfalto existente en la calle Fontana.

La recepción por parte de los residentes ha sido sumamente positiva. “Los vecinos están muy contentos, nos traen tortas fritas y agua; ven que el barrio progresa. Incluso están dispuestos a abonar lo que corresponda porque ven que las respuestas llegaron a tiempo”, concluyó Llanquitru, resaltando la importancia de que los funcionarios escuchen la demanda territorial.