La investigación judicial por la situación de una familia que permanecía aislada dentro de una vivienda en Esquel continúa avanzando. El caso tomó trascendencia pública luego de que una vecina alertara sobre las condiciones en las que vivirían una mujer y sus tres hijos, dos de ellos menores de edad.
El pasado viernes se realizó la audiencia de formalización de la investigación contra el padre de la familia, Miguel Edgardo Battista, quien quedó imputado provisoriamente por los delitos de privación ilegítima de la libertad y abandono de persona. La prisión preventiva fue confirmada por diez días tras una audiencia de revisión solicitada por su defensa particular y resuelta por dos jueces de Comodoro Rivadavia.
En este contexto, el abogado defensor, Dr. Daniel Sandoval, dialogó con FM DEL LAGO y expuso los argumentos que forman parte de su estrategia de defensa, al tiempo que pidió analizar el caso sin anticipar conclusiones sobre la responsabilidad penal de su representado.
SANDOVAL: “HAY QUE DESPOJARSE DE LAS MORBOSIDADES”
Durante la entrevista, Sandoval cuestionó el tratamiento público que recibió el caso y las críticas dirigidas hacia él por asumir la defensa del imputado.
“Nunca quise tener razón, sino darle una visión de proceso. Tengo la oportunidad de estar en este proceso que ha tomado ribetes nacionales. Muchos vecinos me critican y me piden pena capital a mí”, expresó el abogado en FM DEL LAGO.
El defensor consideró necesario distinguir entre los hechos que describe el Ministerio Público Fiscal y la explicación que, según indicó, brindó Battista durante la audiencia de control de detención.
En ese sentido, sostuvo que, de acuerdo con el material recopilado por la defensa, la familia habría adoptado un modo de vida diferente al habitual, con consecuencias que deberán analizarse en el marco de la investigación judicial.
“Hay que despojarse de las morbosidades”, manifestó Sandoval, al referirse a la necesidad de abordar el caso sin prejuicios y esperar el resultado de las medidas probatorias.
EL ARGUMENTO DE LA DEFENSA: UN MODO DE VIDA DIFERENTE
Uno de los principales ejes planteados por Sandoval tiene que ver con las características de la vida familiar y las decisiones que, según su versión, habrían sostenido durante varios años.
El abogado señaló que Battista manifestó que sus hijos saben leer y escribir y que cuentan con capacidades intelectuales avanzadas en distintas áreas. Según explicó, el imputado relacionó esas condiciones con una modalidad educativa desarrollada dentro del ámbito familiar.
Sin embargo, el defensor también reconoció que uno de los puntos centrales de la investigación es determinar si existió privación de la asistencia médica, de la educación formal, del contacto social y de la libertad ambulatoria, tal como sostiene la Fiscalía.
Sobre la escolarización de los jóvenes, Sandoval planteó interrogantes acerca de las responsabilidades del Estado y de los límites de las decisiones familiares.
“El deber del Estado es la obligatoriedad de la educación”, afirmó, y agregó que también deberá analizarse qué acciones se llevaron adelante para garantizar el cumplimiento de esa obligación.
En su planteo, consideró que la eventual responsabilidad estatal también podría formar parte de la discusión sobre el contexto en el que se desarrollaron los hechos investigados.
EL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO Y LA SALUD DEL IMPUTADO
Otro de los aspectos destacados por el abogado defensor fue la situación personal y de salud de Battista.
Según relató Sandoval, su representado habría atravesado episodios que le provocaron un fuerte impacto emocional, entre ellos una presunta agresión física en Trevelin que, de acuerdo con su versión, fue denunciada ante la Fiscalía, aunque no pudo ser acreditada.
El defensor también mencionó una condena dictada en 2024 por la Justicia Federal en una causa por extorsión y sostuvo que esos acontecimientos habrían generado un cuadro de estrés postraumático que repercutió en la vida cotidiana del imputado.
“Este cuadro del estrés postraumático le ha generado perturbaciones que le han afectado su salud personal”, afirmó.
Sandoval vinculó esa situación con los cambios en los hábitos y las dinámicas familiares que, según la explicación de su defendido, se habrían producido con el paso del tiempo.
No obstante, estas afirmaciones corresponden a la versión de la defensa y deberán ser evaluadas mediante las medidas periciales que se dispongan. Hasta el momento, no se informó que un diagnóstico médico o psiquiátrico haya confirmado las manifestaciones del abogado.
Consultado sobre la posibilidad de que Battista sea sometido a evaluaciones psiquiátricas, Sandoval respondió: “Podría ser sometido a pruebas psiquiátricas, podría pedirlo, claro que sí”.
La Fiscalía, por su parte, considera necesario evaluar el estado de salud psicofísica de todos los integrantes de la familia, incluido el imputado, como parte de las diligencias de investigación.
LAS DECLARACIONES DE LOS TRES HIJOS, UNA MEDIDA CLAVE
Sandoval confirmó que los tres hijos de Battista deberán prestar declaración en cámara Gesell, una instancia que, según explicó, tendrá relevancia para establecer las circunstancias en las que vivían y determinar si existieron las conductas que se investigan.
“Si de eso surge que los chicos dicen que el padre los tenía atados, evidentemente el tipo penal dará cuenta de que se ha configurado prima facie, y otro será el esquema de defensa y tendrá que responder por esas conductas. Hasta el momento, él dice: ‘No lo hice’”, expresó el abogado.
La declaración de los jóvenes será una de las medidas probatorias relevantes para reconstruir la dinámica familiar y contrastar las distintas versiones.
El defensor insistió en que, si durante la investigación se acreditan conductas que encuadren en los delitos atribuidos, la situación deberá evaluarse conforme a las pruebas reunidas y a las responsabilidades que se determinen.
UNA INVESTIGACIÓN QUE COMENZÓ POR LA ALERTA DE UNA VECINA
La causa se inició el 10 de octubre, cuando una vecina se presentó en una dependencia policial para advertir sobre situaciones que consideraba inusuales en una vivienda del barrio.
De acuerdo con la información brindada por la Fiscalía, las ventanas del inmueble permanecían cubiertas, se observaba actividad principalmente durante la noche y los hijos de la pareja no eran vistos salir de la propiedad. También se habían escuchado gritos y expresiones incoherentes durante la madrugada.
Tras una primera intervención del Juzgado de Familia y del Equipo Técnico Interdisciplinario, los profesionales informaron sobre una situación de riesgo que derivó en la intervención de la Fiscalía y en la solicitud de una orden de allanamiento urgente.
El operativo se realizó con la participación de distintas áreas policiales, organismos municipales, profesionales de Salud Mental del Hospital de Esquel y personal médico.
Luego del ingreso a la vivienda, la mujer y sus tres hijos fueron asistidos y quedaron bajo seguimiento médico, psicológico y psiquiátrico.
La situación sanitaria de los integrantes de la familia, las condiciones en las que vivían y la escolarización de los jóvenes forman parte de las líneas de investigación.
DIEZ DÍAS DE PRISIÓN PREVENTIVA Y SEIS MESES PARA INVESTIGAR
Tras la audiencia de formalización, el juez dispuso la prisión preventiva de Battista por diez días. La medida fue confirmada por dos jueces de Comodoro Rivadavia luego de que la defensa solicitara su revisión.
La medida busca resguardar el desarrollo de la investigación y evitar posibles interferencias en la producción de pruebas, mientras se realizan las diligencias ordenadas.
La Fiscalía cuenta con un plazo legal de hasta seis meses para completar la investigación preparatoria, reunir elementos probatorios y determinar si corresponde presentar una acusación formal.
En paralelo, la defensa sostiene que será necesario reconstruir el contexto familiar, analizar la situación de salud del imputado y escuchar a los jóvenes antes de establecer conclusiones.
El caso continúa bajo investigación judicial. Mientras la Fiscalía busca determinar si existieron delitos y establecer las responsabilidades correspondientes, la defensa insiste en que deben evaluarse las circunstancias particulares de la familia y las pruebas que se incorporen al expediente.