La Cámara de Apelaciones de la Circunscripción Judicial N.º V confirmó la sentencia de primera instancia que rechaza la demanda por “daños y perjuicios” promovida por la Cooperativa 16 de Octubre contra el usuario y ex concejal Jorge Junyent. El tribunal no solo ratificó que el reclamo del vecino fue lícito, sino que desestimó el intento de la prestataria de cobrarle una cifra millonaria por haber frenado, mediante una cautelar, el cobro de un cargo adicional irregular.
El origen del conflicto: un cargo “mentiroso”
El caso se remonta a la acción colectiva impulsada por Junyent para suspender el “Cargo Adicional por Infraestructura” en las facturas. Tras el fallo a su favor, Junyent dialogó con FM DEL LAGO y fue tajante: “Elegí la vía de la Justicia porque advertí claramente que los controles no funcionaban; nadie veía lo que yo mencionaba. Solo pedí que se abstuvieran de seguir facturando un concepto irregular”.
El ex concejal denunció una falta de transparencia sistémica: “Acá hay una gran mentira de la que pocos quieren hablar. La distribución de energía la agarran las cooperativas y hacen este desbarajuste”, sentenció, cuestionando tanto a los organismos de control como al poder concedente.
“Me pedían 500 mil dólares”: persecución y afectación familiar
Junyent reveló la presión que sufrió durante el proceso legal, donde la Cooperativa buscaba una indemnización exorbitante. “Puse la cabeza y estuve a punto de que me la cortaran; me pedían 500 mil dólares”, confesó.
Además, denunció que la demanda tuvo un trasfondo personal: “Esa asamblea actuó con una saña personal, afectaron a mi familia. Apuntaron contra mi mujer y mis hijos, por eso decidí publicar la verdad de esta mentira”. Según el entrevistado, a pesar de que la justicia determinó que su accionar no fue malicioso, el costo emocional y financiero para su entorno fue altísimo.
Las inconsistencias contables
Uno de los puntos más críticos señalados por Junyent fue la ambigüedad en la naturaleza de la factura: “El Dr. Sarquis me decía que la cooperativa no te vende la energía. Si no hay venta, no hay apropiación indebida del subsidio; pero el contador de la cooperativa contabilizaba la facturación como ‘deudor por venta de bienes y servicios’. Yo decía: qué raro es esto, y nadie lo observaba”.
El costo de la derrota: ¿quién paga las costas?
A pesar de haber ganado el juicio, Junyent advirtió sobre un mecanismo que termina perjudicando al usuario común. Si bien la sentencia indica que las costas son para el derrotado (la Cooperativa), el ex concejal alertó: “Ahora, a pesar de haber demostrado mi inocencia, voy a tener que contribuir a los honorarios que la Cooperativa va a pasar a tarifa, sin que nadie advierta esta situación”.
Un sistema “mamarracho”
Finalmente, Junyent aseguró que su lucha no fue en vano, ya que tras sus denuncias, algunos ítems cuestionados desaparecieron, aunque fueron reemplazados por otros similares. “Nunca me asistió la idea de afectar a la cooperativa, nunca mi accionar fue malicioso. Pero el manejo de la tarifa es un mamarracho; en algún momento alguien se va a enojar de verdad”, concluyó.