“Esto nos fundió”

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Diego Reguilo, hijo del titular de la licencia y familiar de los dueños del vehículo que protagonizó un violento choque múltiple con 2,26 g/l de alcohol en sangre, expresó su angustia. Aseguró que el conductor llevaba menos de una semana trabajando y lamentó la pérdida total de la herramienta de trabajo de sus padres, ambos jubilados.

Una herramienta de trabajo vital y reciente pérdida total

El fin de semana dejó no solo un fuerte impacto en las calles de Esquel, sino también consecuencias devastadoras para una familia de trabajadores locales. El vehículo involucrado en la colisión múltiple —que terminó impactando contra un Toyota Yaris y un Chevrolet Corsa estacionado— es un Fiat Cronos modelo 2024 con apenas 60.000 kilómetros, el cual sufrió daños materiales de consideración.

Diego Reguilo, hijo del titular de la licencia del taxi, dialogó con FM DEL LAGO para exponer la delicada situación que atraviesa su familia, “El propietario es mi viejo, es una persona mayor y tiene una discapacidad en una pierna y no puede manejar muchas horas. Optamos por poner a otra persona atrás. El día lunes se hizo el acta, se mandó todo al contador para blanquearlo. ¡No llegó ni a una semana y tenemos este problemón!”, relató con evidente consternación.

Con dolor, remarcó que son gente de trabajo y que la pérdida del rodado golpea directamente la economía familiar: “Estamos muy conmovidos, no tenemos culpa de nada, pero sí tenemos la responsabilidad de los vehículos. Somos gente de trabajo, perdimos el auto, quedó muy destrozado. Como trabajador me ofende, mi vieja también está muy mal, son jubilados”.

Daños materiales y la actitud del chofer

Respecto al estado actual del rodado y los pasos a seguir, Reguilo confirmó que el automóvil se encuentra inutilizable y bloqueado administrativamente debido al choque y a las actuaciones judiciales en curso,  “Es un Fiat Cronos 2024 con 60 mil kilómetros, el auto está bloqueado, tiene un daño bastante importante. Estamos en una situación muy difícil”.

 Sobre el vínculo posterior al accidente con el chofer que arrojó 2,26 g/l de alcohol en sangre, indicó que el contacto fue nulo: “Con el chofer no hablamos nada. En ese momento querés sacar el vehículo del lugar y llevarlo a un taller. Estamos con un montón de problemas que generó este conflicto… Entregó la llave del vehículo y se fue”.

La elección del trabajador y el impacto emocional

El propietario explicó cómo habían tomado la decisión de sumar al chofer Mauricio Muñoz a la labor diaria, creyendo que cumplía con las condiciones de confianza necesarias, “Es un pibe que está trabajando hace mucho tiempo. Cuando preguntamos lo vimos trabajando y dijimos que podía ser el indicado”, explicó. Sobre el día del hecho, detalló: “Ese día yo comencé a trabajar a las 10 horas y después lo perdí de vista, creí que estaba descansando. Después me notifico de esto cuando me avisa mi vieja”.

Finalmente, el joven conductor remarcó la gravedad del perjuicio económico y destacó la predisposición de los terceros afectados: “Esto es un bajón, esto nos fundió. Es un momento muy difícil porque la situación económica está difícil. Afortunadamente, las personas a las que él tocó tienen la mejor buena onda”