Los prestadores odontológicos advierten que solo 5 de 47 convenios están activos. Deudas de hasta un año, aranceles congelados desde 2024 y el desfasaje inflacionario ponen en jaque la atención de miles de afiliados.
La salud en la cordillera atraviesa uno de sus momentos más críticos. A la ya conocida falta de cobertura médica a través del Círculo Médico, se suma ahora una alarmante parálisis en la atención odontológica. En diálogo con FM DEL LAGO, el Dr. Miguel Sartori, referente del Círculo Odontológico de Esquel, brindó un panorama desolador: de los 47 convenios vigentes, actualmente los profesionales solo pueden prestar servicio a través de 4 o 5 obras sociales.
“Es evidente que esto viene desde hace tiempo; las obras sociales no pueden hacer frente a los requerimientos de salud”, explicó Sartori, señalando que el sistema actual, compuesto por el prestador, la obra social y el afiliado, se ha quebrado.
SEROS e IOSFE: Los casos más críticos
El Dr. Sartori puso el foco en la obra social provincial SEROS, denunciando un retraso tarifario insostenible. “El último aumento que nos hicieron de prestaciones fue en junio de 2024. Estamos trabajando con aranceles de hace un año y medio mientras la inflación y los insumos en dólares no paran de subir”, sentenció. A esto se suma que la obra social paga con meses de retraso: “Recién terminaron de pagar las prestaciones de octubre, y lo hacen ‘en puchitos'”.
Peor es la situación con IOSFE (obra social de las fuerzas armadas), que según el profesional adeuda pagos desde hace un año. “El prestador trabaja gratis. Dicen que la obra social está fundida, pero lo que trabajamos ya lo perdimos”, lamentó.
El costo de atender: “Prefiero dos particulares antes que seis por obra social”
Para ilustrar la brecha económica, Sartori detalló que arreglar una caries cuesta alrededor de $60.000. Al atender por obra social, el profesional percibe un salario que se licúa por:
• Inflación: Cobros a 90 días del servicio prestado.
• Retenciones: Un 2,5% de Ingresos Brutos municipales.
• Coseguros desactualizados: El remanente que paga el afiliado no cubre el costo de los materiales y aparatología.
“Quisiera saber si algún empleado del Estado aceptaría trabajar sin que le paguen. Es imposible seguir así. El afiliado debe saber esta situación porque se enojan con nosotros, pero el sistema así no va más”, enfatizó.
¿Un sistema agotado?
Para el referente odontológico, la situación actual representa un “fin de ciclo”. Sartori cuestionó el destino de los fondos que se les descuentan mensualmente a los trabajadores, ya que ese dinero no llega a los prestadores de salud.
Incluso planteó la necesidad de discutir un seguro de salud nacional, ante la falta de reciprocidad de las coberturas provinciales: “El afiliado de SEROS tiene que atenderse acá; si va a Buenos Aires es como si viviera en otro país, no sabemos si tiene cobertura”.
Mientras las negociaciones se dilatan en engorrosos trámites por mail y falta de respuestas locales, los vecinos de Esquel ven cómo, día tras día, su carnet de obra social pierde valor frente a un sistema que parece haber tocado fondo.