El incendio en el área del Parque Nacional Los Alerces y jurisdicción provincial continúa activo. Cerca de 300 personas trabajan en un operativo masivo que incluye 13 medios aéreos y guardias nocturnas para proteger las zonas pobladas.
El último reporte del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, emitido al cierre de este 31 de enero, confirma la gravedad de la situación en el sector de Puerto Café y Villa Lago Rivadavia. Según el trazado realizado mediante imágenes satelitales Sentinel-2, la superficie afectada se estima ya en 16.765 hectáreas, manteniéndose el estado de incendio activo con varios frentes críticos.
Los focos más complejos
El mayor desafío para los brigadistas se encuentra actualmente en el sector del Pinar de Gerez hacia Piedras Bayas. El fuego se desplaza por un cañadón cerrado hacia la Pampa de Sánchez Core, una zona de geografía extrema donde el ingreso de maquinaria pesada es imposible. En este punto, los combatientes dependen exclusivamente del trabajo con herramientas manuales y el esfuerzo físico para frenar el avance de las llamas.
Por otro lado, en la zona de Los Murmullos, las cuadrillas lograron avanzar hacia la zona alta de Coronado tras desplegar 15 tramos de mangueras para enfriar el perímetro. En tanto, en sectores como la Laguna Villarino y el Campo de Goya, se trabajó con apoyo de maquinaria pesada y helicópteros para contener focos con actividad importante.
Vigilancia durante la noche
Para garantizar la seguridad de los habitantes y las estructuras, se dispuso un esquema de guardia nocturna permanente. Dotaciones de Bomberos Voluntarios de Trevelin y El Bolsón custodian el Pinar de Gerez, mientras que el personal de Corcovado realiza el seguimiento en la zona de Villa Lago Rivadavia, donde persisten puntos calientes que requieren enfriamiento constante.
Recursos y despliegue técnico
El despliegue para enfrentar la emergencia es total. Actualmente, el operativo cuenta con 284 personas afectadas, de las cuales 191 son combatientes de línea que enfrentan el fuego directamente.
El apoyo desde el cielo es fundamental: el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y el servicio provincial mantienen operativos 11 aviones (entre hidrantes, anfibios y observadores) y dos helicópteros con helibalde. En tierra, la logística se apoya en una flota de 36 camionetas, 8 autobombas, 7 camiones cisterna y diversas unidades de comando y habitacionales para el personal.
Trabajo conjunto
La lucha contra el fuego ha unido a decenas de instituciones, desde la Secretaría de Bosques y el SPLIF de Río Negro hasta fuerzas de seguridad como Gendarmería y Policía. También participan equipos de salud, vialidad y voluntarios particulares, todos coordinados para intentar contener un desastre ambiental que no da tregua.