El cuerpo deliberativo dio luz verde a la iniciativa que autoriza al municipio a negociar terrenos en el barrio Ceferino. La medida generó debate y contó con votos en contra. Además, hubo cruces en torno a la participación en las audiencias públicas de la cooperativa.
En diálogo con FM DEL LAGO, el concejal Juan Margara se refirió a la reciente aprobación —ocurrida el pasado viernes— de una ordenanza que habilita al poder ejecutivo municipal a negociar tierras propiedad de Pasquini, ubicadas en el barrio Ceferino. Los terrenos se encuentran usurpados por más de cincuenta familias que ya residen en el lugar, y la propuesta del Ejecutivo apunta a comprarlos para destrabar el conflicto sin mayores inconvenientes.
La postura sobre la compra de tierras
El expediente, que según indicó el edil se encontraba en la comisión de Legales desde el año pasado, dividió las opiniones en el recinto. Margara detalló que tanto él como la concejal Sánchez Albornoz votaron en contra del proyecto, aunque aclaró que no comparten los mismos fundamentos.
“No quería que el municipio compre justamente esos terrenos, no estaba de acuerdo desde un principio, más allá del valor de 10 mil dólares por hectárea, son cinco hectáreas en total, hay una parte que está ocupada por estos vecinos que ya han construido sus viviendas”, expresó el edil.
Asimismo, Margara fue tajante respecto a la metodología adoptada: “No estoy de acuerdo con que se tomen tierras privadas, estoy en contra de eso, para mí esto es avalar que la gente haga esto”. Si bien reconoció que comprende las necesidades habitacionales y las problemáticas sociales generadas por las políticas de los últimos treinta años, sostuvo que la intervención estatal no es la vía correcta. “Tendría que ser un arreglo entre el propietario y los vecinos que usurparon, no tendría por qué meterse el municipio en esto”, añadió.
Polémica por la ausencia en las audiencias públicas
Por otro lado, el concejal respondió a las críticas formuladas por la edil Arrúa hacia aquellos legisladores que decidieron no participar de las audiencias públicas de la cooperativa. Mientras que la concejal Chamorro se sintió aludida y contestó a los cuestionamientos, Margara aseguró que él no se sintió alcanzado por los dichos.
Al fundamentar su decisión personal de ausentarse a dichos espacios, recordó el origen de la normativa, “Cuando creamos esta ordenanza en concejo en comisión, la terminamos de pulir y redactar en mi computadora bajo las indicaciones del Frente Vecinal y otras personas”.
Sostuvo que, tras aprobarse el despacho, los impulsores iniciales no se presentaron a reglamentarla, por lo que consideró que “era todo humo” y optó por dejar de asistir tras las dos primeras reuniones.
Finalmente, cuestionó la coherencia de sectores políticos que exigen determinadas instancias de participación pero luego se ausentan: “En este caso sí existe una audiencia pública donde van los vecinos, la cooperativa respondió, y ahora no asisten, me parece súper contradictorio”, concluyó.