El exconcejal se refirió a las versiones que indican un posible cambio en el sentido de circulación de la calle Don Bosco. Aseguró que la medida actual eliminó los siniestros viales en la zona y subrayó que la decisión se basó en criterios técnicos y de seguridad pública.
La posibilidad de modificar nuevamente el sentido de circulación de la calle Don Bosco ha generado un intenso debate en la ciudad. Ante este escenario, el exconcejal Gerardo Filippini, quien fue uno de los impulsores de la implementación del sentido único, rompió el silencio en diálogo con FM DEL LAGO para defender la normativa vigente.
“Desde que es mano única, no hubo accidentes”
Filippini fue contundente al analizar el impacto de la medida: “Me alegro haber sido el responsable de este cambio, porque desde que se habilitó la mano única no hubo accidentes en ese sector. Antes, la gente que venía desde Trevelin y quería ingresar a Don Bosco protagonizaba colisiones frecuentes; eso se terminó con la nueva circulación”.
El exfuncionario explicó que la decisión, tomada en 2016 tras el análisis de estadísticas de tránsito, respondió a factores clave y habló de la Seguridad “La gran pendiente entre Don Bosco y Roca presentaba riesgos críticos ante la acumulación de nieve y hielo, haciendo peligrosa la subida de vehículos”, indicó.
También remarcó que se consideró la ubicación estratégica de la Escuela N° 8 y el Jardín de Infantes lindero y recordó que existe una ordenanza que estipula que las calles pavimentadas deben ser de sentido único.
Si bien reconoció los reclamos de algunos vecinos que argumentan la necesidad de circular en doble mano para facilitar el acceso al centro, Filippini fue tajante: “Prefiero que un auto circule tres o cuatro cuadras más por calles de ripio, a que tengamos que lamentar accidentes”.
Urbanismo y nuevos estándares
Filippini también aprovechó para analizar la transformación de la Avenida Alvear —desde Fontana hasta Perón— y otras arterias de la ciudad. Señaló que la reducción de la calzada responde a una lógica de urbanismo moderno que prioriza al peatón: “Hubo una ordenanza en la gestión de Rafael Williams, elaborada por el ingeniero Baruta, que estableció calzadas de 8,40 metros para ahorrar hormigón. Hoy, la tendencia es ampliar las veredas, que pasaron de cinco a 5,60 metros, buscando desalentar la circulación vehicular desmedida en el centro”.
La Portada de Esquel
Finalmente, consultado sobre la posible reubicación del acceso principal a la ciudad, el exconcejal se mostró escéptico frente a la idea de alejarlo hacia la zona del aeropuerto. “Me parece demasiado lejos. Yo la dejaría donde está y apostaría a instalar una señalética amplia y clara unos metros antes de la rotonda. El objetivo debe ser guiar al visitante, no esconder el ingreso a la ciudad”, concluyó.
El debate queda abierto mientras se espera una posible presentación formal ante el Concejo Deliberante, donde los ediles deberán decidir si mantienen el esquema actual o ceden ante los reclamos de una parte de los vecinos.