Denunció que un vecino baleó a su gato y luego lo atacó a golpes

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Emilio Fattori, vecino de Esquel, denunció públicamente una serie de hechos de violencia que involucran a un hombre que vive en el mismo edificio. Según relató, la situación comenzó hace algunos años, pero se agravó durante la última semana, cuando encontró a uno de sus gatos herido con balines y posteriormente fue víctima de una agresión física.

En diálogo con FM DEL LAGO, Fattori explicó que los conflictos con este vecino no son recientes y recordó que, tiempo atrás, otra residente había advertido movimientos sospechosos y lo había visto utilizando un rifle de aire comprimido. A partir de aquella situación se realizó una denuncia y la Fiscalía llevó adelante un allanamiento, durante el cual se secuestró el arma.

“Tomamos conocimiento todos y nos ponemos en alerta para cuidar a nuestros animales. Mis gatos están en un cero perimetral, no salen a la calle, y mis perros tampoco salen sin correa. Patricia Giacobone estuvo y me felicitó por cómo tenemos a las mascotas”, contó.

Sin embargo, el último sábado descubrió que uno de sus gatos tenía balines en la cara. Ante esta situación, realizó la correspondiente denuncia y, según indicó, la Fiscalía ordenó un nuevo allanamiento en la vivienda del vecino.

DENUNCIÓ QUE FUE ATACADO CON UN PALO DE AMASAR

El episodio más grave ocurrió el martes por la tarde, luego de que la comitiva policial se retirara del lugar y se llevara el aire comprimido secuestrado durante el procedimiento.

“Esta persona me acecha, me espera y sale con un palo de amasar. Me increpa y me empieza a moler a palos. Logro controlar el ataque, todo ensangrentado. Su cometido era homicida porque me gritaba que me iba a matar”, relató Fattori.

El vecino explicó que, a raíz de estos hechos, se tramitan dos causas judiciales. Una corresponde al presunto maltrato animal y está a cargo de la fiscal Cecilia Bagnatto, mientras que la investigación por la agresión física y las lesiones quedó en manos de la fiscal Sofía Torres.

También aseguró que el denunciado tendría antecedentes de conflictos con otros vecinos y que existirían denuncias previas realizadas por otra residente del sector.

TEMOR Y PREOCUPACIÓN ENTRE LOS VECINOS

Fattori explicó que comparten espacios de ingreso y que, desde las ventanas traseras del domicilio del denunciado, existe una visual directa hacia distintos patios de las viviendas linderas.

“Hay vecinos que no quieren denunciar por represalias. Esto va escalando su violencia a medida que ve que no hay medidas al respecto”, manifestó.

Actualmente, según indicó, existe una prohibición de acercamiento y contacto por el término de 30 días. Sin embargo, aseguró que la medida no alcanza para que él y su pareja puedan sentirse seguros dentro de su propia vivienda.

“En este momento hay una prohibición de acercamiento y contacto por 30 días, pero no tenemos garantías en mi domicilio. Tampoco las tiene mi novia. Estamos en alerta las 24 horas del día”, expresó.

Sobre las consecuencias de la agresión, contó que después del ataque debió concurrir al hospital, donde permaneció aproximadamente cuatro horas, y posteriormente se presentó en la comisaría para realizar las actuaciones correspondientes.

“Me fui al hospital todo ensangrentado y después a la comisaría, mientras esta persona estaba en su casa porque ni siquiera fue detenido. El palo lo tenía yo porque era mi prueba, había charcos de sangre y la ropa manchada”, relató.

EL IMPACTO PERSONAL Y ECONÓMICO

Además del temor por su seguridad y la de sus animales, Fattori señaló que el episodio tuvo consecuencias en su actividad laboral.

Como escritor y emprendedor, se encuentra desarrollando un proyecto destinado a niños y adultos, una iniciativa que debió interrumpir a raíz de las lesiones y la situación que atraviesa.

“Yo soy una persona de paz, para mí primero está la palabra. Estamos lidiando con una economía complicada, con deudas, sobreviviendo, y teníamos un proyecto muy lindo para niños y adultos felices. Hace una semana que estoy parado y esto me trae un perjuicio económico y físico tremendo”, sostuvo.

Finalmente, destacó la solidaridad de los vecinos del barrio y consideró necesario que se realice un abordaje social de la situación.

“Es un barrio tremendo y muy solidario. Los que me conocen saben cómo soy. Estaría bueno un trabajo social para ver qué piensa la familia sobre esta persona y que los vecinos puedan dar su testimonio sobre la incomodidad de vivir con estas situaciones que son constantes”, concluyó.

El caso quedó en manos de la Justicia, que deberá avanzar con las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos denunciados y determinar las responsabilidades.