Denuncian un grave desmonte de cipreses nativos

Share

 

 

 

Tras las declaraciones del secretario de Bosques de la Provincia, Abel Nievas, quien confirmó actuaciones por una tala ilegal en la Reserva Natural Protegida Lago Baggilt, Sandra Garzonio salió al cruce de las versiones iniciales. En diálogo con FM DEL LAGO, la vecina aclaró los tantos sobre los dos frentes que involucran a su familia y apuntó duramente contra su hermano, el exministro de economía Alejandro Garzonio, a quien acusó de perjudicarlas sistemáticamente y de liderar maniobras que derivarán en causas penales.

Dos temas distintos con un mismo denominador común

Garzonio aclaró que la situación ventilada por la Secretaría de Bosques abarca dos problemáticas completamente separadas, aunque ambas orbitan en torno al accionar de su hermano.

Por un lado, se refirió al conflicto sobre una forestación privada de pino ponderosa implantada por sus padres en los años 70 con subsidios del área de Bosques, la cual fue cedida legalmente a las hijas de Héctor Garzonio (sus hermanas). Según detalló, en ese sector se produjo un hurto de unos 200 árboles, “Esos árboles fueron hurtados a Fabiana, es una cosa entre privados. Ese talador fue a Bosques y dice que Alejandro Garzonio no le ha pagado. Nosotros no tenemos problemas entre hermanas, somos cuatro mujeres que somos completamente oprimidas y que tenemos que pagar todas las macanas que se manda el exministro”, sentenció indignada.

El expediente por desmonte de bosque nativo

Sin embargo, el núcleo de mayor gravedad institucional y ambiental radica en el segundo expediente en curso (identificado bajo el N° 422/23), el cual investiga la tala ilegal de bosque nativo dentro de la reserva protegida.

Garzonio sostuvo que las órdenes partieron del mismo sector y cuestionó la impunidad con la que operan ciertos actores del poder político y económico local, “Acá hay otro expediente en Bosques que es una tala de bosque nativos y es de Provincia, es la misma gente que nos está haciendo bolsa hace años. Él es el máximo que después delega a gente de más abajo; hay exfuncionarios, están todos metidos ahí”, denunció.

Asimismo, reveló que los rodados interceptados con la madera extraída debían ser decomisados hacia un campo ubicado pasando la subida de Miguens, denominado El Corinto, pero que las influencias políticas frenaban los operativos: “Si la policía de Trevelin se llevaba decomisados esos árboles (…), alguien de Esquel levantaba el teléfono y decía ‘dejen hacer'”, afirmó Garzonio.

Indignación, multas a las hermanas y el rol de la Justicia

La entrevistada advirtió que, debido a las normativas vigentes sobre las tierras fiscales y de propiedad compartida, las multas millonarias y los costos legales recaen injustamente sobre las cuatro hermanas, “Alejandro ya está en un registro nacional de infractores, él se manda más macanas y las que pagamos las multas somos las hermanas. Somos las que tenemos que pagar abogados; ahora mi hermana fue a hacer la denuncia a la fiscalía”.

No obstante, reconoció un cambio positivo en la actual gestión de la Secretaría de Bosques al dar curso a las actuaciones, y exigió que la investigación avance con firmeza sobre el daño ecológico ocasionado al patrimonio genético de la comunidad, “Es una buena ocasión para que se ocupen y avancen los expedientes. Estoy indignada: ocúpense del expediente donde hay un desmonte de 189 cipreses nativos que eran trasladados en camionadas a El Corinto. Es muy grave todo”, concluyó.